El libro y demás impresos constituyeron siempre el centro de atención de la biblioteca. Sin embargo, cuando los nuevos soportes o “medios de comunicación” fueron cobrando mayor importancia en la sociedad, en la biblioteca se introdujeron también materiales no librarios, como microformas, películas, discos, videos, etc. Ésta se va haciendo “híbrida”, transformándose de biblioteca en mediateca. Por mediateca entendemos en un sentido amplio, a “la institución que guarda y pone a disposición de los usuarios tanto los materiales bibliográficos impresos como otros materiales audiovisuales o en soporte no impreso: como fotografías, películas, microfichas, discos, etc”. En sentido propio, con Martínez de Sousa: “la institución donde se tiene, se organiza y se pone a disposición del público materiales audiovisuales y medios de comunicación social”.
VIEJAS TECNOLOGÍAS
Al ser el libro y los demás impresos el centro de atención de las Bibliotecas, las tecnologías que éstas utilizaban miraban preferentemente a las operaciones técnicas de adquisición, ordenación y conservación de este fondo bibliográfico impreso más que a la difusión de su contenido. Las principales eran las siguientes:
- En primer lugar, el Registro de adquisiciones de libros empieza a cobrar mayor relieve en cuanto se abandona el manual caligráfico por el impreso normalizado. Pero es el libro registro de las revistas quien más se desarrolla, ante las diversas ofertas técnicas.
- Las fichas catalográficas que, escritas a mano, formaban el antiguo catálogo cedulario, ganan en importancia al aceptarse el formato normalizado de fichas de 7,5 por 12,5 mm, perforadas a 8 mm del borde inferior y estar escritas con la máquina de escribir y reproducidas con la máquina multicopista de tinta.
- Los muebles compactos supusieron una gran economía en el ahorro de espacio, en los gastos de conservación del fondo y un ahorro también de tiempo para el personal, al tener los libros más cercanos a sus puestos de trabajo.
- El préstamo se vio favorecido por la introducción de diversos métodos técnicos que facilitaron su control.
La introducción de las nuevas TIC vuelve obsoletas estas tecnologías, en primer lugar por los cambios operados en las bibliotecas mediante la introducción de los nuevos soportes analógicos: fotografía, películas, teléfono, discos, TV, vídeos, etc., la introducción de la informática y posteriormente por los soportes digitales.
LOS NUEVOS SOPORTES ANALÓGICOS
La introducción de los registros sonoros, como los discos de gramófono, cintas de video, etc. no aportaron cambios sustanciales en la organización de las biblioteca, a no ser el cuidado especial de su conservación y tratamiento, aunque sí dieron lugar a instituciones distintas de la biblioteca, como las filmotecas, fonotecas, fototecas, videotecas. Otros medios sí aportaron cambios:
- La fotografía, las películas, etc. Desde las experiencias de Jacques Daguerre en 1839 hasta la primera proyección cinematográfica de los hermanos Lumière en 1894, la fotografía fue el primer medio técnico que permitió grabar imágenes de objetos o personas en soporte diverso al papel impreso. El libro se adueñó rápidamente de esta tecnología para mejorar su calidad, incorporando fotografías, ilustraciones o reportajes completos fotográficos que servían de función auxiliar al texto impreso, pero pronto fue reconocida su función informática propia, diferente y complementaria de la información escrita, dando origen a las filmotecas. La introducción en la biblioteca de este primer soporte distinto de papel impreso supuso en ella el primer cambio sustancial, no tanto por el nuevo tratamiento y conservación que este nuevo material requería, sino porque la aplicación de la tecnología fotográfica a los mismos fondos bibliográficos efectúa cambios en la propia organización bibliotecaria y da origen a nuevos servicios. En primer lugar, al poder microfilmar los fondos impresos, se obtienen nuevos productos como el microfilm, las microfichas, las diapositivas que aportan diversas ventajas a las bibliotecas: a) reducen a pocos metros el espacio enorme que ocupan las estanterías de las ediciones impresas de los fondos; b) forman archivos de seguridad y de conservación de los fondos raros, únicos o valiosos, impidiendo el deterioro que sufrían en la consulta y c) facilitan la reproducción instantánea de los mismos fondos, mediante los lectores reproductores. En segundo lugar, esta función de reproducción da origen a nuevos servicios bibliotecarios, como el de reprografía y el de préstamo interbibliotecario, transformando sobremanera el antiguo servicio de los copistas y aumentando la función bibliotecaria de difusión de la información. Al microfilmar el material raro o valioso como los manuscritos, las tesis doctorales y artículos de revista con fines de investigación, nace el Servicio de Obtención del documento original que facilita a los usuarios presenciales copias, previo pago, del material de la biblioteca y suministra a los usuarios de otras bibliotecas una copia microfilmada de estos mismos documentos.
- La unión posterior del ordenador y el microfilm dio origen al sistema COM (Computer Output Microfilm), mediante el que se podía obtener listados del material almacenado en microformas: microfilm o microfichas. Este sistema enseguida se volvió anticuado ante los nuevos soportes de almacenamiento como los discos ópticos CD-ROM.
Es imposible separar mentalmente la idea de biblioteca y la de edificio; la propia palabra bibliotheke significa “depósito de libros”, o sea edificio. En realidad la biblioteca es un lugar de encuentro, de reunión del usuario con la información y el edificio que la acoge debe facilitar esta interacción, porque está íntimamente relacionada con la función bibliotecaria. En siglos anteriores las bibliotecas se ubicaban en enormes edificios compactos en los que se instalaban grandes salas de lectura y unos enormes depósitos de libros, espacios estancos, dedicados a una única función. Actualmente se busca un edificio funcional, donde cualquier parte pueda desempeñar distintas funciones, pero que a la vez resulte atractivo y dignifique a la institución que acoge. La realidad es que el bibliotecario no suele elegir el lugar donde se ubica su biblioteca: éste le viene impuesto externamente, atendiendo a intereses económicos, políticos o sociales, y éste puede instalarse en: un edificio de nueva planta o un edificio rehabilitado y adaptado.
PLANIFICACIÓN DE UN EDIFICIO BIBLIOTECARIO
En primer lugar es importante conseguir que el edificio sea autónomo, aunque en el caso de las bibliotecas pequeñas no siempre es posible. Este debe ser de planta única ya que, además de permitir un aprovechamiento del espacio al no necesitarse escaleras ni ascensores, el coste de mantenimiento de un edificio horizontal es menor que el de uno vertical.
Su situación y orientación es muy importante; la Biblioteca debe estar situada en un punto céntrico de la localidad para que no se entienda como un ente aislado sino como una institución imbricada en la sociedad a la que sirve. Debe ser por tanto de fácil acceso y estar bien comunicada para que el usuario que acuda a ella no encuentre problemas de transporte; además se deben eliminar todas las barreras arquitectónicas.
El arquitecto Faulkner-Brown diseñador de muchas bibliotecas, formuló 10 mandamientos lo suficientemente generales para que cualquier biblioteca pueda adaptarlos a sus necesidades, y que todos los expertos creen de máxima importancia para cualquier edificio bibliotecarios; estos son:
* Flexibilidad, su estructura, instalación y sus servicios deben ser fácilmente adaptables.
* Compactibilidad, facilita la circulación de los usuarios, del personal y de los libros porque se entiende el edificio como un conjunto formado por distintas partes.
* Accesibilidad, desde el exterio al interior y, una vez dentro, a todos los servicios bibliotecarios.
* Extensibilidad, debe ser posible su crecimiento futuro al menor coste posible.
* Variedad, tanto en colección como en servicios
* Organización, para que todo usuario encuentre lo que necesita.
* Confortabilidad, para atraer y retener a sus usuarios; el confort debe ser visual, acústico, físico y psicológico.
* Constancia en el medio ambiente, necesario para proporcionar un adecuado ambiente de trabajo, estudio y consulta.
* Seguridad, tanto para el usuario como para los fondos
* Economía, debe mantenerse y renovarse con el mínimo coste.
Para Carrión Gutiez los principios de flexibilidad y extensibilidad son los más importantes; a ellos le añade otro no pronunciado por Faulkner-Brownm el principio de correlación, que significa la equitativa distribución del espacio, atendiendo a la importancia y a las necesidades de cada servicio o sección.
El principio de flexibilidad es básico porque la biblioteca debe ser capaz de adaptarse a los cambios que se están produciendo por la incorporación de las Nuevas Tecnologías de la Información y de las nuevas ideas bibliotecarias. La importancia que tiene el edificio se refleja en los estudios efectuados por la IFLA a través de sus cuatro reuniones, en 1971, 1973, 1977 y 1980, en las que se analizaron los edificios bibliotecarios así como en las Recomendaciones de REBIUN sobre los edificios de las Bibliotecas Universitarias y en las directrices de la IFLA/UNESCO para el desarrollo de los servicios de las bibliotecas públicas. Las normas generales para las bibliotecas públicas es que antes de planificar cómo debe ser nuestra biblioteca tengamos presente varios elementos:
* La función que debe desempeñar, dentro de la comunidad; no será igual el diseño de una pública que el de una especializada, porque su función social será distinta.
* El espacio disponible, nos va a condicionar de manera notable porque permitirá, por ejemplo, organizar nuestros fondos en libre acceso o nos obligará a ubicarlos con una ordenación menos aperturista.
* Los servicios que deben ofertarse, una biblioteca especializada no debe destinar mucho espacio al almacenamiento de la colección porque su función no es la conservación, en cambio debe contar con un servicio de Información y Referencia muy especializado.
El primer paso de cualquier planificación es la preparación, por parte del bibliotecario, de un informe en el que se debe fundamental la construcción o la remodelación de la biblioteca. Una vez reconocida la necesidad de realizar este proyecto, se empiezan a diseñar las nuevas instalaciones. Es entonces cuando entra en juego el arquitecto aportando las soluciones técnicas a las necesidades que el bibliotecario ha identificado. Para alcanzar un diseño óptimo es fundamental que el entendimiento y la cooperación entre los profesionales sea total. La importancia del diseño radica en la identificación de unas necesidades y en la especificación de las soluciones técnicas por ello es fundamental que éste sea muy detallado y preciso. En él se debe especificar entre otros:
* Instalaciones físicas, con la organizació de los espacios interiores.
* Instalaciones eléctricas y cableado informático, especificando los distintos puntos de conexión.
* Seguridad del edificio; antihurto, contra incendios…
* Sistema de calefacción y refrigeración
* Mobiliario
* Sistemas de iluminación
* Señalizaciones
ORGANIZACIÓN DE LOS ESPACIOS INTERIORES
DISTRIBUCIÓN:
* Atendiendo a los usuarios, es acertado que en bibliotecas públicas porque son las únicas que reciben usuarios con necesidades muy distintas, como los niños, adultos y ancianos, aunque la IFLA recomienda que la separación de los niños y adultos no sea radical. Las bibliotecas especializadas tienen unos usuarios con características homogéneas y en las universitarias, sus usuarios, a pesar de pertenecer a distinta tipología no requieren espacios diferenciados.
* Atendiendo a las funciones, aquí se distinguen tres áreas claramente diferenciadas; la primera será ocupada por los servicios que demandan mayor tráfico de usuarios y que, generan mayor ruido ambiental, por esto recibe el nombre de “zona ruidosa” o “caliente”, en ella incluimos la recepción, préstamo, servicio de reprografía, información y referencia. La segunda zona será ocupada por el servicio de consulta general y hemeroteca; ésta ya no genera un nivel elevado de ruido, es una zona intermedia. La tercera zona, la “fría”, será la más aislada y en ella se ubicará la sala de lectura y las salas de investigadores, entre otras.
* Atendiendo a los servicios, se debe diferenciar una zona dedicada a los trabajos internos, donde distinguiremos los espacios técnicos, administrativos y directivos y otra zona pública, con los servicios bibliotecarios, las salas de extensión cultural, de trabajo en grupo y las zonas de comunicación.
Ninguna biblioteca debe basarse exclusivamente en un único criterio para distribuir sus espacios. El bibliotecario debe conjugarlos todos teniendo en cuenta su fondo, sobre todo el tipo de ordenación, si va a ser de libre acceso o en depósito, los metros disponibles, qué servicios son los que se requieren y cuáles necesitan mayor superficie. Se precisa por tanto una planificación espacial.
ÁREA DE ACCESO:
Será la primera visión de la biblioteca que recibe el usuario por lo que debe tener un diseño atractivo y atrayente. Es en ella donde el usuario va a recibir las primeras informaciones que necesita para saber utilizarla y debemos proporcionarle ya los elementos necesarios para realizar una visita y una estancia autónoma. Es importante que se instale un plano de la biblioteca donde se indiquen todos los servicios, así como las zonas de comunicación, aseos,…en fin, toda la información que necesite el usuario para conocer el recinto. También debemos proporcionarle información al usuario sobre la colección y los servicios a través de guías, trípticos, boletines de novedades…esta zona debe contar con los siguientes elementos:
* Mostrador de información general donde se oriente al usuario
* Taquillas y guardarropas
* Aseos, teléfonos
* Máquinas expendedoras de comidas y bebidas
* Zona de descanso, con sillones cómodos y mesas bajas donde se pueda conversar relajadamente.
* Un área de exposiciones y de extensión cultural si estamos hablando de una biblioteca pública.
Toda esta zona debe encontrarse excluída del control antihurto.
ÁREA DE SERVICIOS BIBLIOTECARIOS
Al contrario que la zona de acceso, este área debe estar bajo el control del sistema antihurto en el caso de que lo posea. La estructura de las biblioteca marcará la distribución de sus servicios; hay recintos que permiten la instalación de un mostrador de control único que controle todas las salidas y entradas, así como las operaciones de préstamos y devoluciones; otros, en cambio, deben dividir el área en diversos espacios, controlados por distintos mostradores. Los servicios bibliotecarios deben ubicarse teniendo en cuenta sus características; la zona infantil se instalará alejada de la sala de lectura para que la actividad propia de los niños no moleste a los demás usuarios; la zona de consulta general estará cerca de la entrada; ya que su tráfico será constante.
* Área de información general y préstamo, si el espacio lo permite es aconsejable que ambos servicios estén separados pero generalmente no es así y comparten un único mostrador. Esste debe ubicarse cerca del sistema antihurto, del depósito, de los catálogos manuales, si aún los hubiese, y de los OPAC, que deben poder utilizarse por una o dos personas de forma simultánea.
* Área de consulta general, debe instalarse cerca de la entrada porque es una zona con mucho tránsito y éste puede llegar a molestar a los demás usuarios.
* Área infantil, se situará alejada de las zonas que requieran más tranquilidad; debe ser alegre, luminosa y con un mobiliario adpatado a estas edades. Si la biblioteca tiene sus fondos en libre acceso no se debe prescindir aquí de él; los niños pueden ser introducidos en el conocimiento de la clasificación decimal a través de señalizaciones adecuadas a su nivel de comprensión.
* Servicio de información bibliográfica, referencia y préstamo interbibliotecario, esta área puede integrarse dentro de la zona de información general si no se dispone de suficiente espacio, pero es variable. Debe existir un mostrador de información donde el personal referencista atenderá al usuario de sus necesidades informativas. Hay que instalar ordenadores para la consulta del OPAC, de bases de datos e Internet.
* Salas de lectura, su orientación es muy importante porque la luz incidirá de manera distinta según de donde proceda; es recomendable que provenga del sur, pero evitando que los rayos incidan directamente sobre los usuarios para no causar problemas oculares. De su tamaño dependerá muchas veces la organización de sus fondos. Es aconsejable separar físicamente los distintos tipos de documento, por ello las publicaciones periódicas dispondrán de un espacio propio.
* Área de depósito, toda biblioteca tiene una parte de su colección ubicada en un depósito, y éste puede dividirse atendiendo a las características de los fondos que acoge. Es importante saber qué tipo de estanterías vamos a utilizar para decidir su ubicación dentro del edificio. Hay que tener en cuenta el peso que puede sostener el suelo.
* Salas especiales, en las bibliotecas de nueva creación se está dando mucha importancia a este tipo de salas destinadas a actividades especiales por la introducción de documentos en nuevos formatos y por la incorporación de las Nuevas Tecnologías de la Información, así como la aplicación de nuevos métodos de estudio y de trabajo. Estas salas son:
- Aulas de trabajo en grupo, los carrels, donde los usuarios pueden trabajar sin tener que preocuparse por molestar a otros usuarios,
- Cubículos de investigador, en los que éstos pueden conectar su ordenador y dejar sus materiales para días sucesivos, tras efectuar la pertinente reserva.
- Sala específica destinada a la consulta de materiales que no sólo no pueden salir en préstamo, sino que deben ser consultados bajo supervisión, como las tesis, manuscritos, libros obtenidos por préstamo interbibliotecario, etc.
- Sala de reprografía, puede disponer de un lugar dedicada a ella con el fin de que el ruido de las máquinas no moleste a los usuarios.
- Sala de audiovisuales, donde se pueden visionar diapositivas, microfilm o cualquier material audiovisual.
- Aula de formación de usuarios, es necesario que la biblioteca lleve a cabo actividades formativas para que sus usuarios la conozcan y se familiaricen con sus servicios.
CONEXIÓN DE LAS DISTINTAS ÁREAS
Es necesario que las tres áreas estén adecuadamente relacionadas de manera horizontal si el edificio es de una sola planta, o vertical y horizontal, si se dispone de varias plantas. Para ello pueden instalarse distintos sistemas que ayuden a conectar el depósito con todos los servicios bibliotecarios, o, al menos, con el préstamo, pero también que permita a los usuarios desplazarse por el edificio.
* Conexión con los documentos,
- Sistema de montacargas, es el más utilizado en edificios de varias plantas porque requiere poco espacio y su instalación es sencilla y relativamente barata.
- Sistema de cintas transportadoras, tiene la ventaja, respecto al montacargas, de poder moverse de manera vertical y horizontal.
INFRAESTRUCTURA TÉCNICA
Además de planificar la distribución de los servicio bibliotecarios, es preciso crear un espacio cómodo, adecuado para que el usuario se relacione con la información; para ello es fundamental la iluminación, la ventilación, la informática y la seguridad.
* La iluminación, no sólo va a permitir que el usuario pueda leer sin problemas los documentos sino que también va a ayudar a crear distintos ambientes. Una cuestión que hay que plantear es la relacion luz natural/luz artificial; el empleo de la luz natural es difícil porque no es constante y a determinadas horas causa reflejos, sombras y ángulos desagradables para la lectura. En cambio la luz artificial se adecúa más a las necesidades de los usuarios, pero crea un ambiente menos natural. El perjuicio que causa la luz, sobre todo la ultravioleta, en una biblioteca, afecta tanto a los usuarios como a los documentos. Debe haber una iluminación general, sobre unos 500-700 lux, aunque en mucho casos es necesario utilizar luces indirectas pero sin causar reflejos indeseados en las mesas de lectura. En el depósito es necesario proteger a los documentos de la luz natural directa porque puede provocar que el papel se decolore y se vuelva quebradizo.
* La ventilación, es un aspecto importante tanto para el usuario y el personal como para los documentos. Si tenemos en cuenta los documentos es necesario que el aire se renueve constantemente con el fin de evitar la acumulación de polvo y otras partículas microscópicas. La humedad también debe ser vigilada y mantenerse entre el 45-55%.
* La temperatura, debe ser constante, los cambios son perjudiciales para los documentos y para el hombre. Para el usuario y el personal es necesaria una regulación de la temperatura a través de sistemas de climatización, basados en sistemas electrónicos o de agua. Debemos tener presente las especificaciones que marca la normativa vigente sobre seguridad e higiene en el trabajo; en general se recomienda que la temperatura sea constante, entre 18-21ºC.
* La insonorización, hay que emplear materiales que propicien la insonorización del edificio, como ventanas dobles, doble tabique, etc. Además, hay que tener presente el ruido que se produce dentro de la biblioteca, propio de su uso, para mitigarlo es recomendable instalar suelos adecuados, como paneles aislantes, moquetas que atenúen las pisadas y sillas y mesas con patas protegidas.
* Cableado eléctrico e informático, hoy en día es muy importnate tener en cuenta este aspecto, porque las Nuevas Tecnologías de la Información se basan en la Informática y en las comunicaciones y hace falta un cableado informático, preferentemente de fibra óptica y un cableado eléctrico que la sustente. Su actualización debe ser posible en cualquier momento.
MOBILIARIO
Es un elemento esencial en toda biblioteca porque además de facilitar que la colección se conserve en las mejores condiciones, permite que el usuario y el personal se sientan cómodos allí. Es importante tener en cuetnta el aspecto estético ya que el usuario debe recibir una buena imagen de la biblioteca y para ello hay que tener presente los colores elegidos. La calidad es otro aspecto muy importante, porque el mobiliario va a sufrir mucho con el uso, debe ser resistente y sólido. Hay que evitar que las superficies sean brillantes; es preferible utilizar acabados mates, porque son más adecuados para la vista. El mobiliario más importante en la biblioteca son: las estanterías, los mostradores y las sillas y mesas.
* Las estanterías, además de servir para colocar documentos, van a permitir crear distintos ambientes, según como las ubiquemos y distribuyamos; su colocación debe orientarse para definir los distintos servicios y crear espacios cómodos y relajados para el usuario. Su altura dependerá de disintas circunstancias, como su ubicación y destinatarios. Para la zona infantil se recomienda estanterías que no superen los 1,50 m de altura; también se recomienda esta altura, o como máximo 1,75 m. para las estatenterías, colocadas aisladamente con el fin de no causar una sensación de agobio visual, por ello es también importante el número de baldas, que será de 4 o 5 para facilitar un aspecto diáfano. Si van a estar adosadas a la pared pueden llegar hasta 1,90-2 m de altura. En los depósitos pueden utilizarse estanterías altas, siempre y cuando no excedan de una altura lógica, como unos 2,00-2,20 m y con 6 baldas como máximo; es necesario recordar que los pasillos entre las estanterías son muy importantes, deben tener una anchura suficiente, al menos 1 m. para permitir que la circulación de los usuarios y el personal sea fluida. Con su utilización se eliminan los pasillos, con lo que el ahorro de espacio es considerable, sin embargo su instalación no siempre es posible porque concentra en un espacio pequeño mucho peso, y también obliga a controlar la ventilación de los fondos de manera constante. Su profundidad puede variar dependiendo del tipo de libro que acojan; los libros de estudio pueden necesitar unos 25 cm pero los de ficción suelen requerir algo menos, unos 20 cm. Su anchura también varía. Hoy día las estanterías que más se utilizan son las metálicas, en detrimento de las de madera y está ganando también el uso de los modulares porque son más económicas y más flexibles. Los materiales especiales disponen de estanterías adaptadas , las publicaciones periódicas son expuestas en estanterías inclinadas en las que se coloca el último número recibido y detrás se van guardando los anteriores. Los mapas cartográficos se guardan en armarios con cajones, y los libros antiguos en vitrinas o armarios cerrados. Los discos y cintas de video son expuestos en estanterías diseñadas para ellos y los libros antiguos en vitrinas.
* Mostradores,pueden ser de circulación o control, y de informaciónm según su contenido. En ellos el personal va a pasar gran parte de su jornada por lo que deben ser diseñados pensando sobre todo en su comodidad y en su ergonomía, pero a la vez deben ser atractivos y cómodos para el usuario. Por el exterior debe ser liso pero por dentro debe poseer cajones, puertas y estantes para facilitar el trabajo y lo suficientemente ancho para acoger al personal. Mostrador de circulación, suele instalarse cerca de la entrada porque en él se llevan las operaciones de préstamo, por lo que se colocará próximo al sistema antihurto, si la biblioteca dispone de él. Su altura será importante y se recomienda 1 m., porque el usuario no necesita sentarse, pero el personal sí. Los mostradores de información, tienen una función distinta y deben por tanto adecuarse a ella. Aquí es normal que los usuarios se sienten y que el bibliotecario necesite enseñarles documentación, por tanto su altura será de unos 75 cm y más ancho que los de circulación para poder consultar cómodamente los materiales de referencia. Los mostradores pueden ser compactos o modulares pero siempre móviles a fin de permitir futuras reestructuraciones o ampliaciones.
* Mesas y sillas, son un elemento tan necesario como los anteriores porque conforman los puestos de lectura y de consulta, y tienen que ayudar a alcanzar el máximo confort en el estudio y en la consulta de los fondos. Las mesas deben ubicarse en la zona de servicios públicos y en las áreas de trabajo interno; en la sala de lectura y consulta se colocarán mesas colectivas de doble vertiente, pero es recomendable evitar distribuirlas en largas filas dando la sensación de impersonalidad y colectividad, es mejor que las mesas acojan entre 4-6 personas, porque se fomentan las relaciones interpersonales. En la sección infantil las mesas deben adaptarse a las disintas edades y pueden ser de colores alegres que ayuden a crear ambientes agradables, dinámicos y estimulantes. Se recomienda que su peso impida que se muevan con facilidad porque muchos niños se suben a ellas o las empujan. En el servicio de información bibliográfica y referencia los puestos de consulta deben ser individuales para permitir la concentración. Las sillas deben ser cómodas, con un tapizado resistente tanto a las manchas como a los golpes; en la zona pública no deben tener ruedas pero las utilizadas por el personal sí porque facilitan los movimientos, por ejemplo, dentro de los mostradores.
* Puestos de consulta de ordenador, conjunto formado por mesas y sillas destinadas exclusivamente a la utilización de las bases de datos, de los OPAC, de Internet, en fin, a la utilización del ordenador como instrumento de consulta. Ambas, mesas y sillas, deben reunir unas características especiales para que el usuario realice su consulta de manera cómoda y confortable, pero también apropiada para su salud. Las mesas tienen que ser de color claro y de acabado mate para evitar reflejos molestos. Su tamaño debe ser el necesario para acoger el equipo informático, monitor, ratón y teclado, así como el material de escritorio que el usuario precise para tomar notas, aunque existen mesas en el mercado con un tablero extraíble en el que se coloca el teclado, ganando así espacio. Las sillas deben tener apoyo lumbar pero en cambio se tienen que evitar los reposabrazos, porque impiden una adecuada utilización del teclado. El monitor tiene que configurarse con colores mate y con protector de pantalla, además de ser regulable en orientación e inclinación.
* Otro equipamiento específicamente bibliotecario, se pueden incluir elementos menores pero útiles para la biblioteca:
- Carros, necesarios para el transporte de los documentos y su ubicación en las salas de libre acceso es imprescindible para que los usuarios coloquen en ellos los libros que consultan. Pueden ser metálicos o de madera, pero resistentes, silenciosos y seguros.
- Escaleras, sobre todo para el depósito, de distintos tamaños y alturas, así como portátiles (de mano).
- Ficheros, de metal o de madera pero siempre modulares. Hoy con la automatización cada vez se usan menos.
- Sistemas antihurto, deben utilizarse en las bibliotecas donde se dispone el fondo en libre acceso.
- Sillones y sofá, los sillones son muy apropiados para las áreas de consulta general, donde los usuarios utilizan durante largo tiempo la prensa diaria y las revistas de interés general.
- Mobiliario de oficina, aquí podemos englobar archivadores, taquillas, ficheros, papeleras, etc.
El edificio ha ido adaptándose a los cambios que ha experimentado las bibliotecas y sus servicios y actualmente está sufriendo grandes modificaciones que se reflejan sobre todo en los nuevos edificios bibliotecarios. El futuro del edificio bibliotecario pasa por definir cuáles serán sus nuevos servicios y cuáles deben priorizarse adelantándose a los cambios que se están produciendo; como dice Ranganathan en su 5º ley “la biblioteca es un organismo en crecimiento”
Una de las principales finalidades de la bibliotecas públicas es la de garantizar el ejercicio del derecho a la informacion, la cultura y la lectura. En este sentido, las hemerotecas son uno de los puntuales a la hora de garantizar este derecho, ya que en ellas se encuentra la prensa diaria. La hemeroteca es también importante a la hora de garantizar la igualdad de oportunidades en el acceso a la información, porque en ella se recogen todos los boletines oficiales, locales, regionales, nacionales o comunitarios en los cuales todos los ciudadanos pueden encontrar información sobre aspectos que les afectan o interesan como normativas, becas, oposiciones, subastas, etc. No podemos olvidar el primer párrafo del Manifiesto de la UNESCO sobre la Biblioteca Pública (1994):
“La libertad, la prosperidad y el desarrollo de la sociedad y de los individuos son valores humanos fundamentales. Éstos solo podrán alcanzarse mediante la capacidad de los ciudadanos bien informados para ejercer sus derechos democráticos y desempeñar un papel activo en la sociedad. La participación constructiva y la consolidación de la democracia dependen tanto de una adecuación satisfactoria como de un acceso libre y sin límites al conocimiento, el pensamiento, la cultura y la información”.
Etimológicamente el concepto de hemeroteca deriva de los términos griegos hemeré (día) y theke (caja, depósito). En sentido estricto sería “biblioteca de días” y no biblioteca de periódicos; en realidad se refiere al local donde se guardan y coleccionan periódicos, diarios y revistas. Este término fue propuesto por Henri Matin, conservador de la Biblioteca del Arsenal de París, en el Congreso Internacional de Bibliotecas celebrado en París en 1900. El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española la define como “una biblioteca donde principalmente se guardan y sirven diarios y otras publicaciones periódicas”. Martínez de Sousa, en su diccionario de Bibliología añade la de “depósito o sección de una biblioteca donde se conservan y sirven al público las publicaciones periódicas de una biblioteca”.
La historia de las hemerotecas está ligada a la aparición de las publicaciones periódicas. Aunque ya en el siglo XIII nacen los “avisos” o “noticias a mano” y en el XVI estos avisos se hacen impresos y aparecen las “hojas volantes”, no será hasta el siglo XVII cuando nazcan con carácter semanal en Europa las llamadas “Gacetas”, que contenían información de política exterior. Las primeras nacen en Francia. Después aparecerán las “Hojas periódicas” semanales o quincenales con una información miscelánea, y los “Mercurios”, que surgen en Inglaterra con información satírica y política.
Será en el siglo XIX cuando surjan los periódicos ilustrados y las revistas especializadas con las características de los actuales. Si bien habrá que esperar a comienzos del siglo XX para que aparezcan las hemerotecas con carácter independiente. Así, en 1918 surgirá en nuestro país la Hemeroteca Municipal de Madrid.
En la actualidad podemos hacer una doble clasificación:
* Las hemerotecas o coleccciones hemerográficas en bibliotecas y otras instituciones documentales.
* Las hemerotecas no vinculadas a otras instituciones de carácter documental.
Por sus fondos y usuarios las podemos dividir en: hemerotecas generales, públicas y especializadas.
Desde el punto de vista de la cobertura geográfica de sus fondos, en: nacionales, regionales o locales.
Podriamos agrupar en tres las principales funciones de la hemeroteca pública. Éstas serían:
Información, en las hemerotecas encontramos la prensa diaria, impresa o digital; internacional, nacional, regional o local, que permite al ciudadano estar informado sobre las cuestiones de actualidad que le atañen directa o indirectamente. También se pueden encontra revistas generales y especializadas que le permitirán informarse sobre temas más puntuales, así como publicaciones oficiales en las que se encuentra una información más práctica que le ayudará a desenvolverse como ciudadano de un país. Otra información que se puede encontrar es la del pasado más o menos reciente de su localidad, provincia, pais, etc. que les será muy útil a aquellos ciudadanos que les interese llevar a cabo algún tipo de investigación histórica.
Formación, a pesar de que la calidad de la prensa de nuestros días deja bastante que desear, no podemos negar que siempre es mejor informarse por la prensa y no sólo y exclusivamente por la TV. Todavía más importante es tener acceso a una prensa plural, de forma que el individuo pueda comparar y elegir libremente aquella que más le satisfaga.
Diversión, en el siglo XX comenzó y continúa en el XXI, una especialización y diversificación de la prensa y un aumento en el tiempo de ocio de los ciudadanos. Este tiempo de ocio puede llenarse en parte con la lectura de la prensa diaria, revistas generales u otras más especializadas que tratan aquellos temas con los que nos gusta llenar nuestro tiempo libre: jardinería, automóviles, cine, música, etc. En este sentido la hemeroteca se convierte en un lugar de ocio, ya que es el sitio que nos puede ofrecer la oferta más variada y gratuita a la hora de acceder a este tipo de publicaciones con las que llenamos parte de nuestro tiempo libre. La hemeroteca será en ocasiones, un lugar de diversión y entretenimiento y no solo de formación e información.
FONDOS
Se pueden encontrar en un doble formato: impreso o electrónico. Una cosa es la hemeroteca tradicional con sus estantes llenos de revistas y periódicos, y otra la virtual, para la que basta un simple ordenador con acceso a Internet. Tanto en un formato como en otro podemos hacer una triple división de los fondos de las hemerotecas de las bibliotecas públicas: prensa diaria, internacional, nacional, regional y local ; revistas de información general y especializada sobre: actualidad, ocio y tiempo libre, pensamiento y cultura, literatura y libros, filosofía, religión, ciencias sociales, humanidades, ciencia y tecnología, educación, cine, música y artes escénicas… ; publicaciones oficiales comunitarias, nacionales, regionales, provinciales. Además de estos tres tipos de fondos encontramos también distintas bases de datos en línea o CD-ROM. En cuanto a la colocación de los fondos impresos se coloca en la sala la prensa diaria y en algunos casos la de la última semana. Los números anteriores se solicitan al bibliotecario. Tanto la prensa diaria como las revistas están en acceso libre. Los números de años anteriores se guardan en el depósito. Normalmente estos fondos no se prestan, se pueden fotocopiar si son impresos o grabar en pen drive o imprimir si son electrónicos. Lo mismo ocurre con las publicaciones oficiales. Estos fondos se suelen adquirir mediante compra directa o suscripción o bien a través de donaciones o canje. También encontramos una mínima colección de referencia formada por diccionarios de distintas lenguas, anuarios estadísticos, memorias…y otras publicaciones seriadas. Habrá uno o varios terminales con acceso al catálogo general de la Biblioteca donde se incluyen también este tipo de publicaciones.
SERVICIOS
Consulta en sala, ya que estas publicaciones no suelen prestarse a domicilio, la hemeroteca ha de contar con una amplia y cómoda sala de consulta, normalmente dividida en dos espacios; uno más informal con sillones cómodos y mesitas bajas para la consulta de la prensa diaria y otro con mesas o pupitres para aquellos usuarios que necesiten tomar notas o realizar otro tipo de trabajo con estas publicaciones.
Reprografía, la hemeroteca suele contar con una o más fotocopiadoras, normalmente en régimen de autoservicio, donde los usuarios pueden fotocopiar aquellos artículos o partes de publicaciones que les interesen. En el caso de las publicaciones electrónicas es posible que la hemeroteca cuente con aun impresora para imprimirlos
Préstamo interbibliotecario, si bien como hemos dicho estas publicaciones no se prestan, sí puede existir este servicio, que es aquel que permite solicitar documentos a otras bibliotecas en España o fuera y enviar los documentos que no sean solicitados de nuestro propio fondo. Estos documentos suelen enviarse fotocopiados o en formato digital a través del correo electrónico.
Información bibliográfica y referencia, el personal de la hemeroteca asesorará a los usuarios en lo que se refiere al funcionamiento y normativa de la misma, consulta de catálogos automatizados o bases de datos…resolverá también otras consultas más especializadas para lo cual el bibliotecario tendrá que recurrir a las bases de datos, los catálogos de revistas, repertorios, obras de referencia, boletines de sumario, bibliografías de publicaciones periódicas, vaciados sistemáticos selectivos de publicaciones periódicas que la biblioteca pueda adquirir o realizar ella misma.
PERSONAL Y USUARIOS
Tal vez la hemeroteca sea la sección de la biblioteca pública que cuente con una tipología más heterogénea de usuarios. A ella acuden diariamente muchos jubilados que, además de leer la prensa, encuentran en ella un lugar de esparcimiento y socialización. Otros visitantes son los opositores que acuden para consultar las publicaciones oficiales en las que aparecen los concursos y oposiciones de la administración nacional, autonómica o local. Los estudiantes suelen abarrotar las salas de lectura de la biblioteca, visitan de forma esporádica la hemeroteca en sus ratos de descanso que aprovechan para leer la prensa diaria y algunas revistas generales o especializadas. Además de estos usuarios suelen acudir también parados para consultar las ofertas de empleo de la prensa diaria y los boletines oficiales. Si estos son los usuarios reales habría también otros usuarios virtuales que son los que acuden a la página web de la hemeroteca a través de Internet desde sus casas, puestos de trabajo o desde los terminales de la propia biblioteca. Para atender a esta tipología de usuarios es necesario un personal ampliamente cualificado para seleccionar, organizar y difundir toda esta información que ofrece la hemeroteca, pero sobre todo, con una serie de cualidades personales que le permitan tratar con un público tan variado.
La hemeroteca es la única sección de la biblioteca pública por la que pasan con mayor o menor frecuencia, todos los usuarios de la misma. Es una de las secciones con un carácter socializador, ya que tiene un amplio componente de ocio y diversión, no solo de información y formación. Los usuarios que por un motivo u otro acuden a la hemeroteca no tienen la sensación de ir a trabajar, a realizar un gran esfuerzo, sino todo lo contrario, suelen acudir con una actitud lúdica y de esparcimiento. La biblioteca tiene que ser consciente de esto y saber aprovechar estas especiales circunstancias como una forma de atraer nuevos usuarios a su sede, ya sea real o virtual, y mantenerlos. La hemeroteca puede convertirse en uno de los mejores instrumentos del marketing y las relaciones públicas de la biblioteca.
La cooperación, tal como se entiende hoy en día, surge con los primeros esfuerzos de la automatización de los años 60, aunque una de las primeras labores cooperativas fue el préstamo interbibliotecario. Pero para hablar de cooperación entre bibliotecas es necesaria la existencia de unos objetivos, acuerdos, planes y medios técnicos y personales suficientes, porque es un proceso, no una actividad única, encaminado a la obtención de unos fines que pueden ser el ahorro de costos, la mejora de la calidad o la prestación de unos servicios y esto ha sido posible gracias al desarrollo de organismos o asociaciones profesionales internacionales como la IFLA, la ISO o la UNESCO. El glosario de la ALA de biblioteconomía y ciencias de la información la equipara a “uso en común de recursos” y la define como:
“Expresión que se refiere a varias organizaciones y actividades compartidas por un grupo de bibliotecas con el objeto de mejorar servicios y reducir costes. La utilización compartida de los recursos puede establecerse por un acuerdo en regla, informalmente o por un contrato y puede realizarse de forma local, nacional o internacional. Los recursos compartidos pueden ser colecciones, información bibliográfica, personal, actividades de planificación, etc. Las organizaciones oficiales que establecen el uso compartido de recursos pueden llamarse empresas de servicios bibliotecarios públicos, sistemas cooperativos, consorcios, redes, centros de servicios bibliográficos, etc.”
Una red de bibliotecas es un conjunto de unidades que trabajan juntas para alcanzar unos objetivos, pero manteniendo cada una de ellas su autonomía; por tanto no existe una subordinación entre los miembros de la red, sino un deseo común de conseguir unos fines. Dependiendo de los objetivos marcados y de su ámbito de actuación podemos distinguir los siguientes tipos, aunque casi siempre se hable de ella en el ámbito internacional:
* Cooperación local, las bibliotecas públicas de una misma localidad colaboran para alcanzar determinados fines, como la elaboración de un catálogo on-line.
* Cooperación regional, un ejemplo es el Consorcio de Bibliotecas Universitarias de Andalucía, que están llevando a cabo la adquisición de paquetes de publicaciones periódicas en formato electrónico o la elaboración de catálogos colectivos como MADROÑO en Madrid.
* Cooperación nacional, es el caso de REBIUN. nacida en 1989, por la que las bibliotecas universitarias españolas se unen para anuar esfuerzos y compartir recursos.
* Cooperación internacional, donde bibliotecas de distintos países participan en diferentes proyectos; es el caso de Gabriel, que conecta las Bibliotecas Nacionales Europeas. La Biblioteca Nacional de cada país es la encargada de participar en estos proyectos.
También podemos diferenciar distintos tipos de cooperación, dependiendo de los proyectos que se persiguen o de las actividades que realicen:
* El desarrollo de las colecciones, muy importante si tenemos en cuenta el desarrollo exponencial de las publicaciones, así como el aumento de los costes.
* Catalogación compartida, es, hoy en día, y gracias al desarrollo del formato MARC y del protocolo z39.50, la actividad cooperativa más extendida. Su objetivo es doble, disminuir las horas que el personal bibliotecario dedica a catalogar y permitir la búsqueda y recuperación de la información de una manera fácil y rápida.
* Préstamo interbibliotecario, la incapacidad de una biblioteca, incluso de toda una red, de contener toda la información que sus usuarios necesitan hace de este servicio una actividad imprescindible para poder acceder a toda la información disponible, esté donde esté.
Para que se puedan realizar todas estas tareas es necesaria la normalización de todos los procesos, con el fin de que el intercambio de información sea compatible en todos los sistemas informáticos. Esta normalización se ha conseguido mediante las ISBD, las normas para la descripción de los documentos y, posteriormente, con la automatización de todos los procesos, a través del formato MARC. Ambos, han sido el vehículo para alcanzar el primer programa de cooperación internacional (1974), el Control Bibliográfico Universal, CBU y el programa de la Disponibilidad Universal de las Publicaciones, DUP.
El desarrollo de Internet y de las redes de bibliotecas ha facilitado la evolución de estos programas modificando los procesos, no sólo los objetivos. Entre las redes más importantes destaca la OCLC que fue el primer proyecto conjunto de sistema automatizado de bibliotecas.
Esta tipología bibliotecaria ha ido surgiendo a lo largo de la historia para cubrir unas necesidades culturales específicas. Todas coexistieron sin relacionarse orgánicamente unas con otras hasta que, en el siglo XIX, los Estados empiezan a llevar a cabo distintas acciones, mediante legislaciones, para configurar un sistema bibliotecario nacional en el que se integren todas las bibliotecas con unos objetivos y unas funciones concretas.
El préstamo interbibliotecario es el último paso que éste recorre, casi siempre posterior a su Visita al Servicio de Información y Referencia. Como servicio bibliotecario representa la forma más simple de cooperación bibliotecaria porque ninguna biblioteca, hoy en día, está capacitada para satisfacer todas las necesidades informativas de sus usuarios, y para satisfacerlas debe recurrir a las colecciones ajenas. Según las Pautas Nacionales para el préstamo interbibliotecario de 1983, éste se define como: “el proceso por el que una biblioteca obtiene de otra un material bibliotecario específico, solicitado por sus usuarios y que no está disponible en su propio fondo. El material solicitado se puede enviar en préstamo temporal o puede suministrarse o transmitirse en su lugar una copia. Es necesario que este material se solicite a una biblioteca que no pertenezca a una misma unidad administrativa
El servicio de préstamo interbibliotecario se caracteriza por:
* Ser principalmente de originales, si es un libro o reproducciones, por lo general de fotocopias, si es un articulo de revistas. Hoy día también se utilizan los documentos digitales al enviar las peticiones por e-mail.
* Es un servicio entre bibliotecas. Aunque el peticionario real sea un usuario la transacción se desarrolla entre bibliotecas, es una operación institucional, no es una relación usuario/biblioteca externa; continúa siendo una relación usuario/su biblioteca.
Esta reglamentación debe clarificar las siguientes cuestiones:
* Definir qué material puede ser prestado interbibliotecariamente. No hay unas normas precisas, pero si unas recomendaciones generales; no todos los documentos son susceptibles de ser prestados dentro de este servicio, no deben incluirse manuales o libros que sean de fácil acceso en todas las bibliotecas, así como tesis no publicadas si no se cuenta con el permiso del autor, tampoco las obras de referencia, ni libros antiguos o de valor.
* Homogeneizar los formularios, porque varían si lo solicitado es un libro o un artículo de revista
* Definir su duración y la posibilidad de renovaciones, así como las responsabilidades en caso de no cumplirse los plazos marcados.
* Fijar sus tarifas; es un servicio que suele cobrarse porque genera unos gastos adicionales que muchas bibliotecas no pueden cubrir.
Es un servicio sobre todo de bibliotecas universitarias, especializadas y centros de documentación. El usuario debe rellenar un impreso de petición donde consten todos los datos del documento que desea solicitar y donde se compromete a hacer uso únicamente para fines de investigación; una vez realizada la petición comienza el proceso siguiendo los siguientes pasos:
* El personal de la Biblioteca, ante todo, comprueba que el documento solicitado no se encuentra en su fondo
* Se localiza el documento utilizando los instrumentos necesarios, como son los catálogos, ya sean de una biblioteca o colectivos, como el C17 (ciencias de la salud), RUEDO (General) o DOCUMAT (matemáticas).
* Se cursa la petición. En ella deben constar de manera inequivoca todos los datos identificativos del documento, de la biblioteca peticionaria y de la receptora; además, debe utilizarse el método más rápido y eficaz para su tramitación, ya sea correo, fax o e-mail.
* Recepción. Supone la llegada del documento solicitado.
Si el documento es un artículo de revista se recibe una fotocopia del mismo, no el original, y generalmente debe abonarse el gasto que ha generado su petición. Estas tarifas están fijadas en España por distintas entidades; entre las bibliotecas universitarias se aplican las tarifas REBIUN.
Si el documento es un libro el usuario recibe el original que en ningún momento debe salir del recinto bibliotecario.
Este servicio es uno de los más afectados por la introducción de las nuevas tecnologías. El proceso de búsqueda, a través de catálogos en línea, se ha visto muy agilizado, así como la gestión y la recepción. La recepción o el envio de un documento puede realizarse a través de programas como ARIEL que utilizan Internet.
Las técnicas bibliotecarias que permiten poner el libro en circulación tienen la finalidad de hacer posible de un modo rápido y cómodo el aprovechamiento de los fondos. Rapidez, comodidad y seguridad serían las características de una biblioteca que quisiera llegar a conseguir su objetivo de hacer posible el aprovechamiento de los fondos.
Decir que la Biblioteca es para todos supone el uso de filtros que permitan de un modo organizado el uso de los fondos para todos.
El Carné de Biblioteca o Tarjeta de Lector es uno de esos filtros para servicios de préstamo o para lectura de sala de bibliotecas sin libre acceso; en bibliotecas universitarias o escolares, el carnet escolar puede servir de identificación. Este carné lleva implícito un registro numérico. En él constan los datos personales para la identificación. Los menores deben aportar el permiso paterno y para los que no sean residentes en la localidad donde está ubicada la biblioteca, será necesario el aval de una autoridad o de otro usuario. El uso de los fondos de las bibliotecas públicas es gratuito excepto para: reproducciones, préstamo internacional, consultas a bases de datos. El horario de las bibliotecas debe ser asequible a las posibilidades de sus usuarios. Un ejemplo aceptable en las bibliotecas públicas está en 36 horas semanales, incluso sábados, al menos por la mañana y no coincidiendo totalmente con el horario laboral o docente.
El libre acceso a los fondos supone el contacto directo con los fondos bibliotecarios sin que sea necesaria la consulta previa de los asientos. Es interesante porque resulta cómo para los usuarios. Además estimula la lectura a la vez que es informador. En un tipo de biblioteca de acceso directo, la colección debe mantenerse viva y activa con un expurgo continuo. Un único depósito suele ser suficiente. Sólo en las bibliotecas con misión conservadora o que tengan colecciones históricas o valiosas habrá un depósito cerrado para estos materiales. Cuando sea necesario podrá mantenerse un depósito cerrado para otros fines: lotes de depósito para sucursales, canje, materiales que se preparan para la conservación, etc. Los inconvenientes de este tipo de acceso a los fondos radican en el deterioro de los mismos, hurto y las necesidades de personal. Carrión imagina la situación ideal de las bibliotecas de acceso directo como ágoras de encuentro de libros, usuarios y bibliotecario liberado de otras tareas y destinado al asesoramiento bibliográfico y de referencia. La solución se centra a veces en la creación de salas de préstamo.
La lectura en sala necesita personal que distribuya al usuario el material solicitado y lo reciba al finalizar la consulta. Este sistema supone:
* Información mural al usuario de cómo usar los servicios de la biblioteca
* El uso de una papeleta que debe contener información que nos permita saber dónde está el libro y quién es el lector.
En este proceso las tareas del bibliotecario son las siguientes:
* Buscar el libro
* Comprobar que el libro entregado es el que solicitó
* Dejar las papeletas en su lugar: testigo y con la tarjeta de lector, así como para la estadística
* Dar el libro al lector
* Recibir libros devueltos y devolver la tarjeta de lector comprobando que el libro está bien
* Destruir la papeleta de testigo al poner el libro en su sitio si no se utiliza para estadística.
El servicio de préstamo tiene que estar conectado mediante sistemas de transporte. El servicio de consulta en sala se complementaria con servicio de reserva por varios días y de petición anticipada. El servicio de entrega debe hacerse cerca de la sala de lectura pero fuera de ella. El responsable del depósito debe cuidar que todos los libros queden reordenados al final de la jornada.
El préstamo es un proceso de movimiento de libros de una biblioteca para facilitar al lector su usofuera del recinto bibliotecario. Se considera como un contrato tácito por el que una biblioteca permite a un usuario la utilización de un documento durante un período de tiempo determinado. En la antigüedad, los monasterios prestaban sus libros en cooperación con las universidades. El préstamo aparece en el siglo XIX cuando las bibliotecas populares lo crean para atraer a sus lectores. En los años 80, la Biblioteca se vuelca al préstamo y es testimonio de ello la importancia de la sección de préstamo y la organización del préstamo automatizado como sistema nacional. La gestión del préstamo supone un reglamento interno de la biblioteca y dicha gestión necesita:
* Un fondo de préstamo excluídas: revistas, colecciones, obras de referencia, libros con un interés histórico o local, obras con notas autógrafas, raras o valiosas, etc.
* Expedición de tarjetas de usuario
* Regular las operaciones para el préstamo
* Estadísticas
* Grupo de prórrogas o reservas
* Equipos de seguridad
El bibliotecario debe saber en todo momento:
* Dónde va a parar la obra
* Cuándo se devuelve
* Cuántas obras tiene el usuario.
El departamento de préstamo tendrá un fichero triple: tarjetas de lector, catálogo de libros, fechas de entrega y devolución ordenadas cronológicamente.
Se establecen diversos sistemas de préstamo:
* Manuales
* Mecánicos
* Electrónicos
Los sistemas manuales son sistemas de papeletas complementadas por la tarjeta de lector. En ellas figura: identidad del libro, identidad del lector, fecha de transacción. Son sistemas seguros pero algo incómodos por tener que rellenar datos y conservar tres ficheros: de signaturas, alfabéticos y cronológicos.
* Sistema Newark: Consiste en colocar en el dorso de la tapa de los libros un bolsillo de papel engomado a ella. Dentro del bolsillo va una ficha en la que consta el autor, título del libro y signatura. A cada lector le corresponderá una ficha del mismo tamaño y características pero con un encabezamiento distinto: el nombre del prestatario y dirección. Cuando un lector pide un libro se saca la ficha del libro y se le anota el nombre del prestatario, la fecha del préstamo y vencimiento se coloca en un fichero, colocándose en el bolsillo del libro la ficha del que solicita el préstamo. Con la devolución de libro se efectúa la operación contraria. De tal modo es fácil conocer las veces que el libro ha sido prestado y a quién, de igual modo, todos los libros que éste ha recibido en préstamo así como los plazos de vencimiento. La ficha que estaba en el libro, una vez sacado éste en préstamo se coloca en un fichero de vencimientos.
* Sistema Brown: también denominado sistema de bolsas debido a que cada lector tiene tantas bolsas a su nombre como volúmenes desea sacar de la biblioteca. Al mismo tiempo, cada volumen esta provisto de una ficha de libro. El prestatario presenta el volumen que desea en préstamo. El bibliotecario quita la ficha del libro y la coloca en la bolsa correspondiente a cada prestatario, donde se encuentra anotada la identificación de éste. Dado que no se menciona la fecha de devolución del libro, se incorpora al libro prestado una hoja que indica la fecha de devolución. Las fichas de los libros prestados introducidas en las bolsas correspondientes a cada prestatario se colocan en un fichero por orden de signatura y dentro de la fecha de devolución. Las fichas de los libros prestados introducidas en las bolsas correspondientes a cada prestatario se coloca en un fichero por orden de signatura y dentro de la fecha de devolución de cada cual.
Los sistemas mecánicos, utilizan un medio mecánico para recoger los datos y hacerlos confluir en el momento de la transacción que forma parte de una secuencia numerada
* Sistema adressograph: el libro tiene una doble bolsita, una de ellas móvil; una contiene la otra. Las dos llevan los mínimos datos de identificación del libro. El lector introduce en la móvil la hoja con los datos personales que están contenidos en la tarjeta en relieve que se queda en la biblioteca mientras el lector tiene el libro. La hoja fija tiene la fecha de devolución y el número de transacción. La bolsa móvil forma ficheros de fecha, signatura, etc. La bolsa fija es para control y estadísticas. Este y el resto de sistemas mecánicos evitan el trabajo manual.
Los sistemas electrónicos, son los sistemas hardware y software. Los 20.000 préstamos al mes hacen rentable el sistema. Es el sistema nacional para bibliotecas públicas, puesto en marcha en 1980. La base de datos utilizada está contenida en dos unidades de dos discos cada una conectadas entre sí y contiene: 27.000 registros bibliográficos, 31.000 lectores.
El préstamo interbibliotecario es el préstamo de biblioteca a biblioteca. No se habla de este préstamo cuando las bibliotecas forman parte de una red. Ej. Bibliotecas centrales y sucursales. Puede ser local, regional y nacional. Supone una muy buena organización para que sea útil, rentable y la elaboración de un catálogo colectivo. Son ejemplos de centros coordinadores nacionales de préstamo:
* La British Lending Library. No es una verdadera biblioteca nacional de préstamo ni es una agencia centralizadora de las transacciones de préstamo. Su papel es complementario: colecciones de material de difícil adquisición, aprovechamiento de materiales no activos en algunas bibliotecas, organización de colecciones científicas muy solicitadas.
* Centre National de prêt dependiente de la Biblioteca Nacional de París
* Biblioteca Nacional de préstamo española. Su misión es crear una colección nacional de préstamo retrospectiva y actual.
Los procedimientos más usados para realizar copias de la colección son:
* La fotocopia, utiliza procedimientos derivados de la fotografía utilizando papel corriente y transparencias. Se puede copiar por ambas caras, es fiel al original y se puede reducir o ampliar.
* La microfotografía, microfilm y microficha, ofrece la posibilidad de ser reducida a papel y copia dura. Es útil para material que pueda estropearse.
El problema de las copias son los derechos de autor. Las bibliotecas deben distinguir cuándo hacer copias de un libro.
Agenda de actividades, recomendaciones y novedades de catálogo del Centro de Recursos y Biblioteca de la Agregaduría de Educación de la Embajada de España en Eslovaquia
“La lectura y la escritura han sido sacudidas por la cultura digital. Esto determina la necesidad de cambiar la perspectiva y reorientar en consecuencia la misión y las funciones de las bibliotecas.”
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