Un usuario, ¿puede consultar en la sala de libre acceso todos los libros que desee simultáneamente? Según la mayoría de los reglamentos de las bibliotecas no podría consultar a la vez todos los documentos que quiera.
Uno de los puertos del servidor de terminales se estropea, ¿qué tendría que hacer el auxiliar en ese momento? Debería dar parte a las personas encargadas del mantenimiento de hardware de la biblioteca.
Un usuario al hacer una búsqueda por el tema muy general, comenta que como resultado de esa búsqueda encuentra demasiados documentos, ¿cómo tendría que proceder este usuario? El usuario debería restringir su búsqueda, bien haciendo una nueva búsqueda concretando más el tema o bien, estableciendo filtros de búsqueda.
Un usuario está alternado el orden continuamente en la biblioteca, ¿cómo procedería el auxiliar encargado de la sala? Primeramente le llamaría la atención, y si su conducta no cambia, denunciaría el asunto al Director de la biblioteca o persona en quién éste hubiese delegado, y si esta persona lo considerara oportuno, se le expulsaría de la sala.
Un usuario solicita hacer fotocopia de un manuscrito, ¿sería posible realizar este servicio? No sería posible realizar fotocopia, ya que éstas causan un efecto negativo sobre el documento original. Sólo se podría realizar fotocopias en casos excepcionales, determinados por el biblliotecario responsable con autorización de la Dirección de la Biblioteca.
Un profesor pide información sobre un libro que se editará próximamente, ¿qué debería consultar? Tendría que remitir a este profesor a la sección de referencia, y que allí consultara un catálogo de libros en imprenta. Es un repertorio de libros que todavía no se han editado, pero ya están en imprenta.
Un alumno está estudiando y desconoce el significado de una palabra, ¿a qué obra de referencia le remitiría? A un diccionario de lengua. El diccionario de la lengua es una colección de palabras, ordenadas alfabéticamente y cuya explicación va en el mismo idioma.
Indique dónde podría localizar un usuario información puntual sobre acontecimientos no contemporáneos. Podría encontrarse esta información en una cronología universal, porque en este tipo de obras figuran los principales sucesos ordenados por años. También podría consultarse un atlas histórico.
Un usuario quiere realizar una consulta y no sabe cómo se escribe el nombre de un autor, ¿cómo debería consultar el OPAC? Debería consultar la lista alfabética de autores para ver cómo esta introducido el nombre en el catálogo.
Un auxiliar de biblioteca nota que un usuario ha deteriorado un libro, ¿cómo debería actuar este profesional? En la mayoría de los reglamentos de las bibliotecas, el usuario estaría obligado a entregar otro ejemplar de ese libro en perfectas condiciones y si esto no fuera posible, tendría que indemnizar el perjuicio causado según el criterio del director de la biblioteca. Esta forma de actuar aparece por ejemplo en el Reglamento de la Biblioteca de la UCM en el artículo 98.
Un alumno necesita conocer la dirección de una universidad americana, ¿dónde podría encontrar esta información? Este alumno tendría que ir a la sección de referencia y consultar un directorio, ya que esta fuente de información suministra informaciones prácticas sobre las personas, organismos o documentos que existen en una fecha concreta o en un campo determinado. En este caso tendría que consultar un directorio de instituciones, de universidades o de instituciones de enseñanza superior. Este directorio suministra la dirección y descripción de los organismos.
Un usuario busca información sobre la etimología de una palabra, ¿cómo le orientaría? La remitiría a un diccionario etimológico, ya que es esta fuente la que explica el origen etimológico de las palabras.
Un profesor solicita en préstamo un libro de 1816, ¿se podría realizar este préstamo? Según la mayoría de los reglamentos de las bibliotecas ese libro no se podría prestar.
Un usuario necesita conocer una fecha concreta, ¿que podría consultar?
Le remitiría a la sección de referencia para que allí consulte una cronología. Las cronologías son listas de datos sobre sucesos o hechos seleccionados, clasificados en orden cronológico. Pueden tener carácter general o hacer referencia a un tema en concreto.
Un alumno necesita ver el mapa de Rusia, ¿cómo podría encontrarlo?
Este alumno podría encontrar el mapa en un atlas, ya que éstos son colecciones de mapas.
Un usuario desea localizar un artículo concreto de una revista, ¿cómo puede hacerlo? Podría utilizar los boletines de sumarios existentes en la biblioteca, que proporcionan información rápida y breve sobre las publicaciones periódicas a las que está suscrita la biblioteca.
¿Cómo orientaría a un usuario que le demanda la documentación recibida en la biblioteca en el último mes en el área de economía? Para las monografías le remitiría al boletín de adquisiciones de la biblioteca y para el caso de ejemplares de las revistas podría consultar el boletín de sumarios de la biblioteca.
Un usuario demanda direcciones de empresas españolas de exportación. Le remitiría a la sección de referencia para que consultara un directorio, ya que es la fuente de información que permite la localización de entidades y personas.
Un usuario le proporciona la siguiente referencia: MULVANEY, J. PH. The Characteristics Associated with Perceived Quality in Schools of Library and Information Science. Libr. Q. 1993, 63. p. 189-191, ¿dónde le remitiría teniendo en cuenta el tipo de documento? Se trata de un artículo de revista por lo que le remitiría al catálogo de la biblioteca. En el caso de no encontrarse aquí podría consultar algún catálogo colectivo para localizar alguna biblioteca en la que pudiera estar la publicación.
En la biblioteca de la Universidad Complutense, un alumno ha pedido como préstamo un libro de 800 páginas y durante el período de préstamo que le corresponde, no ha podido leerlo. ¿Puede pedir una prórroga? Según el artículo 73 del Reglamento de la Biblioteca “Todos los préstamos podrán ser renovables siempre que otro lector no hubiera solicitado la misma obra. Pero cada cuatro meses por lo menos será obligatorio presentar las obras al Bibliotecario para obtener la renovación del préstamo”.
Un catedrático, nos ha pedido un libro urgentemente que no se encuentra en nuestra biblioteca. Cuando el libro llega a la biblioteca él está presente y quiere llevárselo a su despacho en ese momento sin registrar, ni sellar ¿Se lo dejamos? En ningún caso se facilitará a los usuarios los libros que aún no se hayan registrado ni sellado, ya que éstos son los actos mediante los cuales se señala la pertenencia a nuestra biblioteca. Le comentaremos que previo a los procesos de registro, sellado, catalogación e integración del documento en la base de datos, se le podrá prestar.
Un usuario desea conocer la dirección y teléfono de la editorial SM. Le remitiremos en la sección de obras de referencia a la guía de editores españoles y también a través del ISBN podremos conocer las direcciones de las editoriales.
Se desea conocer cuántas veces ha sido citado un autor y en qué documentos. Para ello recurriremos en la sección de referencia a los índices de citas como son “Sciencia citation index”, el “Social sciencies citation index” y el “Arts Humanities Ciatation Index” publicados todos ellos por el ISI.
¿Puede usar el investigador tinta o bolígrafo durante la consulta del fondo antiguo? No se debe utilizar ni bolígrafo ni tinta, ni compás, sólo se permite utilizar un lapicero blando el caso de copiar como calco, y con mucha precaución. Si bien en el caso de miniaturas se prohibe utilizar tanto el bolígrafo como el lapicero, incluso pasar el dedo sobre ellas.
Comenta la siguiente referencia bibliográfica señalando su posible localización en la biblioteca. Encuesta de Población activa: Tercer trimestre: resultados detallados / Instituto Nacional de Estadística. Madrid, 2003. Se trata de datos estadísticos se localizará en la sección de obras de referencia y en el catálogo por materias.
Un usuario está consultado el OPAC de la Biblioteca y pierde la conexión en línea, ¿cónmo debería actuar el auxiliar? En primer lugar, intentaría volver a conectar el terminal con el servidor del OPAC, y si éste siguiera dando problemas se pondría en contacto con la Unidad de Automatización de Bibliotecas del Servicio Informático, y si no fuese posible contactar con nadie en ese momento, le aconsejaría consultar el catálogo manual.
Un usuario necesita un artículo de revista e intenta encontrarla en el OPAC, siendo esta búsqueda negativa, ¿sabrías decir por qué? El OPAC no recoge artículos de revista. A este usuario habría que remitirle a la sección de información bibliográfica para que le buscaran el artículo en alguna base de datos externa, o bien el usuario tendría que buscar en los índices de esa revista.
Un profesor solicita en préstamo una monografía obtenida a través del servicio de préstamo interbibliotecario, ¿se podría realizar un préstamo? No, porque los libros recibidos a través de préstamo interbibliotecario no deben salir de la biblioteca peticionaria bajo ninguna excusa. Así, por ejemplo, lo recoge la norma para los usuarios del préstamo interbibliotecario de la Biblioteca de la UCM.
Un profesor busca la denominación de una sustancia química, ¿qué obra debería consultar? Tendría que consultar una “nomenclatura química”, ya que esta fuente de información tiene como objeto la denominación de sustancias químicas, átomos o moléculas.
Un usuario busca información estadística sobre la población de la Comunidad de Madrid, ¿que indicación daría? Le remitiría a la sección de referencia para que allí consulte un anuario estadistico o alguna estadística, ya que éstas son las obras que recopilan datos numéricos.
Un usuario solicita información sobre los datos más recientes del volumen bibliográfico existente en la biblioteca, ¿qué tipo de obra debería consultar? Debería consultar una memoria de la biblioteca lo más actualizada posible.
¿Cuál sería el procedimiento correcto ante las siguientes situaciones?
- Un usuario te pide en préstamo un diccionario. Según la mayoría de los reglamentos de las bibliotecas toda obra de referencia no puede prestarse. Así por ejemplo lo recoge el Reglamento de la Biblioteca de la UCM en el artículo 59
- Un usuario te pide en préstamo un periódico. Según la mayoría de los reglamentos de las bibliotecas los periódicos no pueden prestarse. Así lo recoge el Reglamento de la Biblioteca de la UCM en el artículo 59.
- Un usuario te pide en préstamo una revista. Según la mayoría de los reglamentos de las bibliotecas las revistas no se prestan.
Un alumno solicita consultar en la biblioteca una obra depositada en un seminario, ¿sería posible consultar esa obra? Según la mayoría de los reglamentos de las bibliotecas, sí que es posible la consulta siempre que la persona encargada del seminario manifieste su conformidad.
El auxiliar de biblioteca sabe que un usuario ha robado un libro, ¿que debería hacer? Tendría que informar inmediatamente al Director de la Biblioteca para que éste lo pusiera en conocimiento del Rector y de la autoridad judicial. Lo recoge el artículo 99 del Reglamento de la Biblioteca de la UCM
Un alumno solicita al auxiliar de biblioteca un diccionario de francés en préstamo, podría el usuario llevarse esa obra? Ese alumno no podría llevarse el diccionario en préstamo, ya que esta obra es de referencia y éstas están excluídas del préstamo.
Un usuario desconoce el significado de las siglas iFLA, ¿qué obra debería consultar? Este usuario debería consultar un diccionario de siglas ubicado en la sección de referencia de la biblioteca. Los diccionarios de siglas son una colección de siglas ordenadas alfabéticamente que aclaran el significado completo a lo que hacen referencia.
Un usuario está leyendo un libro con seudónimo y pregunta al auxiliar de biblioteca qué hacer para conocer quién es el autor del libro. El auxiliar de biblioteca le tendría que remitir a la sección de referencia para que consultara un diccionario de suedónimos.
Un usuario precisa información sobre un científico español, ¿a qué tipo de fuente le remitiría? Este tipo de información la podría obtener en una enciclopedia general y también en un diccionario biográfico especializado.
¿Cómo podría saber un profesor las obras adquiridas recientemente por la biblioteca? Consultando el boletín de adquisiciones de la biblioteca, en el que se recogen todas las obras ingresadas recientemente.
Un usuario francés pregunta al auxiliar de biblioteca si es posible consultar el OPAC en su lengua materna. Si, el usuario puede consultar el OPAC en diversas lenguas, seleccionando la lengua que le interese en el menú principal.
Un profesor pide en préstamo una obra que está depositada en un seminario, ¿se le podría conceder la obra en préstamo? Según la mayoría de los reglamentos de las bibliotecas, sí que es posible la consulta siempre que la persona encargada del Seminario manifieste su conformidad.
Un alumno solicita en préstamo un libro de 1970 que tiene una dedicatoria manuscrita de un personaje ilustre, ¿se podría realizar este préstamo? El préstamo no se podría llevar a cabo. Así, por ejemplo, lo recoge el Reglamento para Uso y Conservación de los Fondos Antiguos y Valiosos de la Biblioteca de la UCM de 1990 que señala que las publicaciones de los siglos XIX y XX que poseen características singulares, tales como autógrafos o anotaciones en los autores, encuadernaciones especiales, etc. quedan excluidas de préstamo.
Un usuario desconoce el significado del término “econometría”, ¿qué debería consultar? Debería consultar algunas de las obras que se encuentran en la sección de referencia, tales como un glosario, una enciclopedia especializada o un diccionario enciclopédico. Un glosario es un tipo de diccionario en el que se describen los términos técnicos de una lengua con palabras de la misma lengua, más claras y usuales, a veces traducidos a uno o varios idiomas. La enciclopedia presenta el estado de los conocimientos, ya sea sobre todos los temas (las generales) y/o sobre un tema determinado (especializadas); además pueden estar organizadas en temas ordenados alfabéticamente (diccionario enciclopédico) o en temas ordenados según un plan previo de organización.
Un alumno necesita recopilar información general sobre “economía”, ¿qué debería consultar? Tendría que consultar un manual sobre economía ya que en éste se exponen las nociones esenciales de un tema y/o de una disciplina científica; además, podría consultar, también una enciclopedia especializada.
Un alumno necesita conocer el año en el que a Severo Ochoa le concedieron el Premio Nobel, ¿en qué obras podría consultar el alumno este dato? Podría consultar varias obras en las que este dato apareciese, entre ellas, una enciclopedia general o especializada, un diccionario biográfico en curso, o una cronología. Todas ella se encontrarían en la sección de referencia.
La formación de las colecciones en las bibliotecas se realiza con la finalidad de ponerlas a disposición de los usuarios y no con vistas a conservar los documentos en perfecto estado a perpetuidad; pero para que los documentos puedan ser usados, deben estar en condiciones óptimas.
AGENTES DE DEGRADACIÓN
Los factores que pueden ocasionar el deterioro de los documentos son muy variados, los más frecuentes son:
- Los materiales que componen el documento, aunque parece paradójico, los propios elementos que dan forma al documento pueden ser su peor enemigo; por ejemplo, en los libros, la acidez del papel y las tintas inadecuadas pueden llegar a destruirlo por completo.
- La temperatura, los cambios bruscos en la temperatura afectan notablemente a los fondos ya que alteran las cualidades de sus componentes; todos los documentos sufren sus efectos, pero algunos materiales, como los audiovisuales y los archivos de ordenador, son especialmente sensibles.
- La humedad, un ambiente excesivamente húmedo o seco es nocivo para cualquier documento, especialmente si hay cambios bruscos.
- La ventilación, o su falta, es realmente dañina, ya que en un ambiente estancado pueden proliferar mohos y hongos.
- La iluminación, un exceso de luz, o una iluminación inadecuada, pueden amarillear algunos documentos, además de ser una fuente de calor que puede afectar a los fondos que estén cerca de las lámparas.
- Los agentes biológicos, moho, hongos, insectos, roedores, etc. pueden convertirse en plagas que arrasen depósitos enteros.
- El hombre, el uso de los documentos conlleva un desgaste natural que debe aceptarse; pero, por degracia, existe también un mal uso, que puede ser devastador para la biblioteca: hojas subrayadas en distintos colores o arrancadas, encuadernaciones rotas, fotografías recortadas, manchas de comida o bebida, vídeos estropeados, CD’s rayados, etc. la lista puede ser interminable.
MEDIDAS PREVENTIVAS
El primer paso para la conservación es la preservación; la biblioteca debe tomar medidas que le permitan controlar, dentro de lo posible, los elementos anteriormente citados.
Los depósitos y las salas donde estén ubicadas las colecciones deben ser acondicionados para mantener un control climático adecuado, evitando los cambios bruscos; para los libros, se considera adecuada una temperatura entre 15 y 21ºy una humedad relativa del 45 al 65%, otros materiales requieren otras condiciones, como las fotografías, que deben tener una temperatura entre 15 y 20º para el blanco y negro, y de 10 a 18º para el color, y una humedad relativa del 30 al 55% y de 25 al 35%, respectivamente. Debe instalarse un sistema que permita la ventilación de los depósitos, dotado de los filtros adecuados que impidan la entrada de polvo, así como un sistema de iluminación adecuado. Los depósitos deben ser fumigados periódicamente, preferentemente en la época de reproducción de las distintas especies; para esta tarea se debe acudir a especialistas en el manejo de los distintos productos químicos. Con respecto a la acción del hombre, la mejor prevención es elaborar y difundir un reglamento de uso de los fondos y realizar una tarea continua de concienciación y educación de los usuarios que les haga ver la necesidad de un correcto uso de los documentos; por supuesto, la vigilancia en las salas de lectura es también imprescindible.
ENCUADERNACIÓN Y RESTAURACIÓN
Cuando las medidas preventivas no son suficientes y un documento sufre un grave deterioro, se debe pasar a las acciones correctoras. En primer lugar, hay que decidir si el documento debe ser restaurado o si, por el contrario, debe ser sustituido por uno nuevo. Para ello, hay que valorar el coste del proceso en relación con el coste del documento; si estamos tratando ediciones de las que podemos adquirir fácilmente otro ejemplar, que no tienen un precio elevado ni unas características especiales, es aconsejable no encuadernar o restaurar; si, por el contrario, es una edición agotada, de un alto precio o de una calidad contrastada, se debe acometer el proceso.
La principal actividad que suele desarrollarse para devolver a los libros un estado óptimo para el uso es la encuadernación. Esta puede llevarse a cabo en la propia biblioteca, si cuenta con talleres y profesionales para esta labor, o puede encargarse a talleres privados. A la hora de encuadernar un libro, se debe elegir qué tipo de encuadernación es el más adecuado para cada obra; en algunos casos, como manuales o novelas modernos, una encuadernación en guaflex puede ser suficiente; pero para otras, como puedan ser las del fondo antiguo o histórico, se deberá elegir una encuadernación de más calidad; si el libro posee una encuadernación artística, deberá respetarse en la medida de lo posible, restaurándola en vez de sustituirla por otra. Respecto a la restauración de libros, es imprescindible mencionar que es un proceso costoso y delicado, que debe realizarse por profesionales cualificados. Para ello, suelen ser sólo los libros especialmente valiosos los que son restaurados. El proceso de restauración abarca una amplia lista de actividades: limpieza o lavado, injertos de papel o pergamino, tratamiento contra la acidez del papel, refuerzo de hojas, pegado, etc. Al igual que las encuadernaciones, puede realizarse en la propia biblioteca, si ésta cuenta con las instalaciones adecuadas; de lo contrario, es aconsejable recurrir a profesionales o instituciones especializadas.
REPRODUCCIÓN DE FONDOS ESPECIALES
Las nuevas tecnologías están propiciando que muchas bibliotecas que cuentan con colecciones especialmente valiosas acometan planes de reproducción de estos fondos. Con ello, se persiguen dos objetivos: por un lado, se busca la conservación de las obras, que ya no deben ser utilizadas directamente, más que en casos excepcionales; por otra parte, se facilita el acceso al documento, ya que las copias de las obras pueden ser utilizadas sin las restricciones que pesan sobre los valiosos originales. Los procesos que actualmente más se utilizan son la microfilmación y la digitalización. La reproducción en microfilm es un sistema ampliamente difundido, ya que resulta barato, y se ha empleado, tradicionalmente, para el préstamo interbibliotecario de obras valiosas, por lo que está ampliamente arraigado en las bibliotecas; en su contra está el hecho de no necesitar aparatos reproductores especiales. La digitalización, por su parte, está tomando cada vez más auge, ya que proporciona reproducciones de alta calidad; su mayor desventaja es la durabilidad de los soportes, ya que se estima que su vida es de unos 10 años.
Tras el proceso técnico de los documentos (catalogación y clasificación), los materiales deben ser sometidos a una serie de operaciones antes de ser puestos a disposición del público:
* Encuadernación, la baja calidad de muchas de las encuadernaciones que hoy encontramos en el mercado ha llevado a algunas bibliotecas a realizar trabajos de refuerzo o de re-encuadernación de las obras para las que prevén un amplio uso (manuales, obras literarias, de actualidad, etc.); de esta forma, intentan adelantarse al previsible grave deterioro o incluso la pérdida de páginas, que estas obras van a sufrir. Evidentemente, esta no es una tarea que se pueda acometer de forma sistemática: ni los presupuestos lo permiten, ni es útil realizarla sobre todos los libros.
* Adhesión de etiquetas para el préstamo, hoy día, la mayor parte de las bibliotecas que tienen automatizado su sistemas de préstamo, utilizan etiquetas de códigos de barras, que facilitan una transacción ágil y rápida; sólo es necesario pasar el lector de código de barras sobre la etiqueta y el sistema identifica el ejemplar objeto de préstamo.
* Adhesión de otros elementos para el préstamo, son ya pocas las bibliotecas que mantienen sistemas de préstamo basados en tarjetas adheridas al libro (en bolsitas o sobres); estos sistemas, como el Newark, requieren de la confección de tarjetas de préstamo para el libro que, mientras no está prestado, se mantiene dentro de él, y en las que se va anotando los sucesivos préstamos del libro.
* Adhesión de elementos anti-hurto, aquellas bibliotecas que tienen sus fondos de libre acceso, deben proveerlos de los adecuados sistemas que eviten su robo; para los libros existe una variada gama de etiquetas y cintas adhesivas que se adecuan a los distintos formatos; otros materiales, más sensibles a los elementos magnéticos (video, CD’s, etc.), también cuentan con elementos de seguridad desarrollados específicamente para ellos, que no dañan sus componentes y no interfieren en su correcto uso.
* Tejuelado, es el proceso por el que se adhiere al libro, en la parte inferior del lomo, una etiqueta (tejuelo) en la que figura la signatura topográfica del libro, es decir, la indicación de donde está ubicado físicamente el libro. Los tejuelos deben ser de un tamaño reducido y pueden utilizarse diversos colores (para indicar materias, secciones especiales, etc.), aunque habitualmente son blancos; para pegarlos a los libros debe utilizarse una cola neutra, evitando en la medida de lo posible el uso de etiquetas autoadhesivas o celos de uso común, ya que suelen despegarse o manchar los libros con los materiales utilizados en su composición.
Una vez terminadas estas tareas, los documentos están listos para ser colocados en su lugar correspondiente y quedar, definitivamente, a disposición del público. Para el almacenamiento de los documentos existen, básicamente, dos sistemas: depósitos cerrados y libre acceso.
Los depósitos cerrados tienen a su favfor el aprovechamiento máximo del espacio; las estanterías solo deben tener la separación necesaria para que el personal de la biblioteca pueda circular y desarrollar su trabajo con comodidad, y cada estantería puede ser ocupada en su totalidad, ya que, generalmente, se utiliza como sistema de ordenación los números currens. Sin embargo, los depósitos alejan a los documentos del usuario, que sólo puede acceder a ellos a través del catálogo.
Con el sistema de libre acceso, en el que el usuario tiene el documento directamente a su alcance, las ventajas e inconvenientes son exactamente los contrarios: la disposición de las estanterías debe permitira los usuarios moverse con libertad e, incluso, debe diseñarse con vistas a crear un ambiente cómodo y acogedor; su altura, sobre todo en las secciones infantiles, debe ser adecuada para que el usuario pueda ver y coger los libros con facilidad y sin necesidad de escalerillas; además, el sistema de ordenación suele ser sistemático, por lo que en cada estantería debe estar previsto el espacio necesario para las nuevas incorporaciones; otro gran problema es el envejecimiento de los documentos; los documentos obsoletos en las estanterías pueden “ocultar” a los más novedosos, con el consiguiente perjuicio para los usuarios.
Todos estos factores hacen que, en la mayoría de las bibliotecas, se combinen ambos sistemas: los depósitos guardan la mayor parte del fondo, mientras que se ofrecen los fondos más novedosos, los más utilizados y aquellos otros que se consideren adecuados, en libre acceso. La ordenación de los fondos en las estanterías puede hacerse siguiendo un sistema numérico o sistemático:
En la ordenación numérica, el sistema más usual es el de asignar un número correlativo (currens) como signatura topográfica; también es usual utilizar el número de estantería, balda y libro, o el número de la planta del depósito y número de libro, etc. Si la biblioteca cuenta con varios depósitos, o depósitos especiales, también se debe indicar en la signatura. Ejemplos:
- 1526 El libro ubicado en la posición 1526
- 1/5/26 El libro ubicado en la estantería 1, balda 5, posición 26
- 2/1526 El libro ubicado en la 2ª planta, posición 1526
- RAROS/526 El libro ubicado en el depósito de libros antiguos, posición 526
- CAJA 2/26 El libro o folleto ubicado en la caja 2, posición 26
En la ordenación sistemática, lo que se pretende es ofrecer al usuario los documentos agrupados por materias. Los sistemas de clasificación pueden ser varios, bien desarrollados expresamente por la biblioteca, a la medida de sus fondos, o bien los utilizados habitualmente en el proceso técnico como la CDU. El número de clasificación, por sí solo, no basta para la organización de los documentos, ya que el mismo número es aplicable a infinidad de obras; por eso, al elaborar la signatura topográfica, se complementa con otros elementos, como las tres primeras letras del encabezamiento principal y las tres primeras letras de título; a éste tipo de signaturas se les conoce como “marcas de Cutter”. Ejemplos: 02 / CAR / Man. Manual de Bibliotecas / Manuel Carrión Gútiez.
La sociedad en la que nos ha tocado vivir, la llamada sociedad de la información, ha dejado atrás un siglo XX en el que toda una vorágine de cambios sociales, económicos, políticos, artísticos, etc. han sido su principal característica. El libro tiene también una dimensión socializadora. Es un bien cultural que ha acompañado históricamente al ser humano en su proceso madurativo. Y es en esta dimension en la que se inserta, entre otros elementos, la biblioteca, y más especialmente la biblioteca infantil. Si no prende en la primera edad, no prende nunca ¿Quién te empujará a ella, Tobías? Si lees, ¿qué leerás? Si no, ¿cómo tropezarás contigo mismo, cómo aprenderás a conocerte y a expresarte, y cómo a preguntar? Tal vez, parte de la respuesta a estos interrogantes que plantea A. Gala esté en las bibliotecas infantiles y en los bibliotecarios que en ellas trabajan.
¿BIBLIOTECA INFANTIL O SECCIÓN INFANTIL EN LA BIBLIOTECA PÚBLICA?
El que la biblioteca infantil sea una biblioteca autónoma o constituya una de las secciones de la biblioteca pública, tal vez, más que planteamientos teóricos se deba a una cuestión de índole económica. Si el presupuesto es limitado y lo empleamos en construir maravillosas bibliotecas infantiles, ¿qué haremos con esos exigentes lectores que hemos creado, si el dinero no llega para crear unas buenas bibliotecas públicas? Ante este dilema y la escasez de los presupuestos suele ser lo habitual, salvo contadas excepciones, parece ser que la tónica general en nuestro país ha sido y es la de concebir la biblioteca infantil como una sección o sucursal de la pública.
FINES Y OBJETIVOS
La infancia es el momento principal de crecimiento y aprendizaje en todos los aspectos de la vida. Por tanto, el objetivo general de la biblioteca infantil será el de apoyar este desarrollo proporcionado al niño los materiales y servicio apropiados, sin olvidar nunca que, aunque el aprendizaje continúa durante toda su vida, es ahora cuando se crean sus cimientos, la base sólida en la que deberá apoyarse todo aprendizaje posterior. Tampoco debemos olvidar que el aprendizaje en la infancia ha de ser agradable y estimulante para que resulte motivador para el niño y es en el apoyo a esta automotivación, donde la biblioteca infantil ha de hacer hincapié si quiere conseguir todos los demás objetivos, que serían:
- Fomentar y extender el gusto por la lectura para crear en el niño el hábito lector
- Orientar y enseñar a los niños cómo utilizar su ocio
- Introducir al niño en la vida social, al permitirle el contacto con otros niños que tienen intereses e inquietudes similares.
- Dar respuesta a las preguntas que se plantea el niño y satisfacer su curiosidad
- Fomentar el sentido crítico, el respeto y la libertad
- Despertar y educar su sentido estético fomentando la fantasía y la imaginación
- Guiar al niño en la elección de libros y materiales que le ofrezcan los fondos de la biblioteca, introduciéndole en la misma y enseñándole a utilizarla.
- Contribuir a la educación permanente del niño, pero sólo como auxiliar de la familia y la escuela. Si bien es verdad que en mucho casos suple a las bibliotecas escolares, tan precarias todavía.
De lo que se trata es de contribuir en la medida de sus posibilidades y en la parte que le toca, a la formación de niños críticos y creativos, capaces de colaborar en el progreso y la mejora de la sociedad en la cual viven.
LOCAL, MOBILIARIO Y HORARIO
La biblioteca infantil debe reunir unas condiciones ambientales en lo que se refiere a su localización e instalación. Debe instalarse en un lugar céntrico y de fácil acceso, si es posible con algún jardín próximo y en una zona de poco tráfico. Si está instalada en una biblioteca de adultos, la zona de niños debe estar aislada del resto, para que la presencia y actividad, siempre más ruidosa, de los niños no implique molestias para los mayores. Este espacio debe contarcon una buena iluminación natural y también artificial, pero nunca individual; ventilación y refrigeración adecuadas y un buen aislamiento acústico. Tampoco debemos olvidar la estética. La decoración debe ser apropiada para la edad infantil con plantas, acuarios, carteles, es decir, un diseño y decoración atractivos que provoquen en los niños el deseo de entrar y ojear sus materiales.
Las dimensiones, en el caso de que forme parte de una biblioteca pública, han de ser el 50% del total del espacio destinado al servicio público. En cuanto a la distribución del espacio por zonas de edad, depende del espacio total con el que se cuente. Lo ideal serían tres zonas: zonas para niños hasta 6 años, zonas para niños entre 7 y 10 años, zona para niños entre 10 y 14 años. Si esto no fuese posible debería tener, al menos, dos zonas: zona para niños hasta 10 años y zona para niños entre 10 y 14 años.
El recinto bibliotecario debe contar con:
- Una sala de lectura con espacio para consulta y estudio
- Un depósito para los fondos
- Un espacio para el préstamo que comprenda zonas para libros, otros materiales y expositores.
- Un lugar de trabajo para el personal
- Zonas de audiciones y visionados individuales para utilizar videos, discos, cintas, etc.
- Un espacio con ordenadores donde se inicie al niño en la utilización de las nuevas tecnologías e internet.
- Un espacio para actividades patrocinadas por la biblioteca como talleres, charlas, etc.
Por lo que se refiere al mobiliario, ha de ser flexible y adaptado a las peculiares características de sus usuarios y al material que utilizan.
- Las estanterias han de ser abiertas y adecuadas a la estatura infantil (entre 1,20 y 1,70 metros de altura y 4 estantes). También se ha de tener en cuenta que los libros para niños no suelen tener la consistencia necesaria para mantenerse derechos en los estantes, de ahí que muchos libros deban exhibirse en plano, por lo que será necesario mayor espacio para los fondos. La proporción suele ser de 15 metros cuadrados por cada 1000 volúmenes.
- Las mesas, es aconsejable que sean redondas u ovaladas para los niños pequeños; para el resto pueden ser cuadradas o hexagonales. La altura debe estar entre 65 y 70 cm y siempre pesadas para evitar que las muevan o las tiren. El espacio entre mesas y estanterías debe ser, como mínimo, de un metro.
- Otros materiales, todos los necesarios para la utilización de medios audiovisuales o de los ordenadores que tanto le gustan a los niños, y que hoy por hoy no pueden estar ausentes de ningún tipo de biblioteca.
En cuanto al horario, lo único que debe tenerse en cuenta es el horario y calendario escolar de la localidad. Las horas habituales de una biblioteca infantil suelen ser las tardes desde las cinco hasta las ocho, lo queno quiere decir que no puedan prestar sus servicios durante toda la jornada.
FONDOS
La selección de los fondos de una biblioteca infantil es un trabajo difícil y delicado, ya que éstos han de ser elegidos por los adultos que a menudo olvidamos que el niño ve y siente de forma diferente. A la hora de seleccionar un libro para niños tenemos que pensar no sólo en la calidad de sus ilustraciones, la exactitud de su contenido y la adecuación de éste a la psicología infantil, sino, y muy especialmente, en las posibilidades que ese libro tiene de ser leído por un niño. Las Pautas para Bibliotecas Públicas, al referirse a libros para niños, decían: “Los libros ofrecidos a los niños deberían elaborarse con los más altos niveles de redacción, ilustración y producción, para que favorezcan una temprana apreciación de los libros tanto por sí mismos como por su contenido“.
El fondo de la biblioteca infantil debe ser amplio y variado, reuniendo todo lo que se publica referido a niños, las obras clásicas de la literatura infantil y una buena colección de diccionarios y enciclopedias de todos los temas y niveles, que respondan a tres criterios básicos:
- Que sirva para dar respuesta a la demanda de información de sus usuarios
- Que satisfaga las necesidades recreativas de los niños
- Que no solo responda a preguntas sino que sea capaz también de generarlas.
Además de estos tres criterios, a la hora de seleccionar los libros infantiles podemos tener en cuenta los siguientes principios generales:
- Adaptación del libro al lector al que va dirigido y en especial a su edad
- Facilidad de lectura
- Argumento atractivo
- Solidez de los libros y otros materiales
- El autor y la colección a la que pertenece el libro, revista, vídeo, etc.
- Ilustraciones atrayentes.
- Calidad en el estilo y correcta utilización del lenguaje.
Esta selección la puede llevar a cabo un comité de lectura formado por bibliotecarios, maestros, psicólogos, padres, pedagogos, etc. teniendo en cuenta que los propios niños siempre tendrán algo que decir por lo que es importante estar pendientes de las peticiones de los propios lectores. En cuanto al tamaño de la colección podemos decir que una biblioteca pública ha de dedicar como mínimo 1/3 de sus fondos para niños, teniendo también en cuenta que éstos se deterioran más rápidamente que los de los adultos y que han de ser reemplazados. La proporción temática de los libros en una biblioteca infantil podría ser: libros recreativos 45%, libros formativos 45%, tebeos 10%. Es importante que se cuente con otro tipo de material como periódicos y revistas para niños y algunos de adultos, además de material no impreso como videos, cintas, discos, diapositivas, CD-ROM’s, DVDs, etc.
SERVICIOS
La zona infantil debe prestar al niño unos servicios que son imprescindibles:
- Lectura en sala, es un servicio básico. El niño debe encontrar en su biblioteca un espacio para estudiar, consultar materiales, hacer sus deberes o leer tranquilamente. No olvidemos que es ahora cuando el niño está adquiriendo el hábito de utilizar los fondos bibliográficos y que esto va a ser decisivo en el desarrollo de su personalidad.
- Servicio de préstamo. Ha de contar con un espacio suficiente para acomodar a todos los niños de una clase de la escuela sin ocasionar molestias a los otros sectores y colas ruidosas. Las dimensiones serían de 75 por 100 metros cuadrados para una biblioteca que atiednde hasta 10000 personas.
- Servicio de audiciones y visionados individuales. Ha de contar con los medios técnicos adecuados y unas condiciones de insonorización, iluminación y comodidad apropiadas.
Estos tres servicios, se pueden ofrecer en una misma zona infantil convenientemente acondicionada. Pero, estos tres servicios, son básicos, en toda biblioteca infnatil se deben realizar también otro tipo de actividades patrocinadas por la propia biblioteca y que deberían contar con un espacio independiente. Entre estas actividades podemos destacar: charlas y reuniones, proyecciones de películas, fichas de lectura, seminarios de biblioteca, libro-forum, presentaciones de libros, exposiciones, club de poesía, club de arte dramático, la hora del cuento, que tanto éxito tiene en estas bibliotecas…
La biblioteca infantil no debe conformarse con gestionar una buena colección e instalaciones, sino que debe ser capaz de salir a la calle en busca de posibles usuarios, por lo que debe estar presente en todas las actividades de la comunidad en la que se encuentra, colaborando con escuelas, asociaciones de vecinos, culturales, etc.
PERSONAL
Todo lo dicho anteriormente no sería posible si estas bibliotecas no contasen con el personal adecuado que sea experto en literatura infantil y juvenil y que tenga un perfecto conocimiento de la psicología de niños y jóvenes y de los recursos para una adecuada animación cultural de este tipo de bibliotecas. Debe ser una persona agradable, abierta, firme pero flexible y comprensiva, entusiasta y con capacidad para comunicarse fácilmente con los niños con una cierta vocación. Como dice Luisa Orera Orera, este personal debe estar preparado para resolver una serie de situaciones generadas por las propias necesidades y la psicología especial de los niños. Estas situaciones están relacionadas en algunas ocasiones con hechos tales como:
- El tiempo de permanencia de los niños en la biblioteca que es generalmente mayor que el de usuarios adultos, y con frecuencia necesitan ayuda en temas que no están relacionados con el servicio bibliotecario.
- Las preguntas formuladas por los niños suelen ser imprecisas y con frecuencia hacen referencia a ciertos libros para niños, por lo que el bibliotecario debe leerlos.
- Dentro de la biblioteca infantil juegan un papel muy importante las actividades relacionadas con la animación a la lectura y el uso de la biblioteca. Por la frecuencia con que deben darse, si se quiere observar cierta calidad en los mismos, implica mayores recursos de personal que las secciones de adultos.
- La selección de libros infantiles implica muchas veces la lectura de muchos libros por parte de los bibliotecarios
- El tratamiento técnico de los fondos debe ser el mismo utilizado en otras secciones, pero adecuándolo a la edad, lenguaje, etc. de los niños.
Si partimos de la definición del Manifiesto de la UNESCO según la cual la biblioteca pública es un centro local de información que facilita a sus usuarios todas las clases de conocimiento e información,y que tiene, entre otras misiones claves, las de garantizar a los ciudadanos el acceso a todo tipo de información de la comunidad y prestar servicios adecuados a todo tipo de información a empresas, asociaciones y agrupaciones de ámbito local, nos daremos cuenta de hasta qué punto es importante esta sección dentro de la biblioteca pública. Tampoco debemos olvidar que la única forma de lograr la libertad, la prosperidad y el desarrollo de la sociedad y los individuos es garantizando el acceso a todos los ciudadanos a la información, ya que sin ella no podrán ejercer sus derechos democráticos, ni desempeñar un papel activo en su sociedad. Vivimos inmersos dentro de la llamada sociedad de la información en la cual ésta no solo se ha multiplicado hasta límites hace años inimaginables, sino que se ha convertido en un elemento de poder y en una garantía de éxito. La biblioteca pública, al ser un servicio gratuito, tiene, pues, una parte de responsabilidad a la hora de garantizar esta igualdad de los ciudadanos en el acceso a la información.
En las Pautas para bibliotecas públicas de la IFLA/FIAB (Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecas y Bibliotecarios), se aconsejaba:
- Cada biblioteca pública tiene que ser una biblioteca principal de investigación y centro de información en temas relacionados con su propia localidad.
- Tener el propósito de preservar una colección completa de material impreso relacionado con la localidad.
- Mantener un índice temático sobre material local que contenga un índice de los periódicos locales.
- Mantener un archivo gráfico de la zona, tanto retrospectivo como actual, y estimular el depósito de estampas, fotografías y otro material relacionado con la topografía, la biografía y la sociología locales.
- Mantener buena relación con cualquier otra institución vinculada con el suministro y conservación de la información y los archivos locales.
- Patrocinar y promover un grupo de estudios de la historia local y la publicación de estudios de investigación sobre la localidad.
- Emprender la publicación por la biblioteca de auxiliares bibliográficos para los estudios locales, así como la de material para los estudiantes procedentes de las propias colecciones de la biblioteca.
DE LA SECCIÓN DE ESTUDIOS LOCALES AL SERVICIO DE LA INFORMACIÓN LOCAL (SIL)
La vieja sección local era una parte de la biblioteca pública que tenia como misión recoger, conservar y organizar todo el material bibliográfico, hemerográfico, y audiovisual de interés local, es decir, toda la documentación que hiciese referencia a la zona geográfica donde estaba vinculada. La finalidad era ofrecer a los usuarios todas las fuentes de información sobre cualquier aspecto de la vida e historia de la zona. Esta misión se vio favorecida por la práctica de la obligatoriedad del Depósito Legal que, desde 1958, convierte a la biblioteca pública provincial en la receptora de unos de los ejemplares procedentes de dicho depósito. La razón era sencilla, esta sección se concebía como la memoria particular del pueblo al que pertenecía y sólo merecedora de atención para los eruditos locales que eran los escasos usuarios que pululaban por esta zona. La nueva concepción más dinámica de la sección de la biblioteca pública está aún más justificada en nuestra sociedad de la información, ya que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han contribuido a que las publicaciones que generan todos estos organismos se mutipliquen en los últimos años. El Servicio de Información Local, capaz de aglutinar, organizar y difundir toda esta información, sería una de las soluciones mas prácticas y eficaces, a nivel municipal, para garantizar el acceso de sus ciudadanos a toda la información relacionada, de un modo y otro, con el municipio.
LOS USUARIOS Y EL PERSONAL DEL SIL
Cualquier persona podrá ser usuario potencial del SIL, si bien hasta nuestros días, y tal vez por el hincapié que siempre se ha hecho en el papel formativo de la biblioteca pública, estamos acostumbrados a ver entre las salas de la biblioteca a niños y jóvenes que acuden a ella, principalmente, como centro de estudio. Junto a éstos hay un grupo menos numeroso de jubilados que utilizan la hemeroteca, donde leen la prensa diaria. En este sentido, el SIL puede convertirse en un foco de atracción de nuevos usuarios hacia la biblioteca pública. Para atender a todo este tipo de usuarios y ser capaces de dar una respuesta satisfactoria a esta amplia y heterogénea demanda de información será necesario un personal ampliamente cualificado. Entre el personal se deberá contar con profesionales con los conocimientos técnicos necesarios para seleccionar, conservar, organizar y difundir una información muy diversa, numerosa y en constante actualización. El bibliotecario o bibliotecarios que atiendan este servicio deberán ser capaces de relacionarse por igual con niños o estudiantes que acudan a buscar información para sus tareas escolares, como con funcionarios o empleados de empresas y oficinas que requieran información para el adecuado funcionamiento de las mismas. Finalmente, será necesario que los trabajadores de esta sección tengan unos amplios conocimientos de las Tecnologías de la Información y la Comunicación.
FUNCIONES DEL SIL
La principal función del SIL y de la biblioteca pública, es la de dar respuesta a cualquier demanda de información por parte de sus usuarios. De forma más concreta, y siguiendo a Javier García Gómez, podríamos enumerar como las principales funciones del SIL:
- Crear y consolidar hábitos de acceso y uso de la información que contribuyan a la creación de una sociedad informada.
- Garantizar a los ciudadanos el acceso a todo tipo de información de la comunidad
- Prestar servicios adecuados a la información de empresas, asociaciones y agrupaciones de ámbito local.
- Garantizar la transparencia de la Administración Pública.
FONDOS DEL SIL
Para realizar todas estas funciones y cumplir con su principal objetivo que no es otro que el de prestar servicio a la localidad, a la vez que velar por la preservación y conservación de los materiales que versan sobre la propia comunidad para facilitar el estudio e investigación de los temas locales, el SIL deberá contar con una amplia y diversa colección de materiales que podríamos agrupar en dos grandes grupos:
- Los que versan sobre la propia localidad y que se recogen en este servicio con una votación de conservación y preservación encaminada al estudio e investigación de la propia localidad.
- Todas aquellas informaciones que generan los distintos entes administrativos, políticos, económicos, sociales, culturales, educativos, etc. de la propia localidad y que el SIL recoge y organiza con la finalidad de facilitar el acceso por igual a todos los ciudadanos, de forma que les permita desenvolverse más fácilmente en el ámbito de su localidad.
La selección, el tratamiento y la difusión de la información de estos dos grupos será, pues, distinta, puesto que su finalidad también lo es.
Dentro del primer grupo los fondos de la colección local englobarían:
- Obras sobre la localidad
- Obras de autores locales
- Obras impresas en la localidad.
Cualquiera de estas tres características definen la pertenencia de un documento al fondo local de una forma genérica, si bien se podrán utilizar criterios más específicos dependiendo de la idiosincrasia de la localidad, la biblioteca o la propia colección.
Entre los distintos tipos de documentos que pueden formar parte de este grupo de materiales de la colección local, podemos citar:
- Manuscritos
- Obras de referencia tanto antiguas como modernas
- Monografías publicadas en la localidad o escritas por un autor de ésta y que se refieran a cualquier tema o todas aquellas que traten sobre cualquier aspecto del área local a la que sirva la biblioteca.
- Publicaciones periódicas de la localidad, la comunidad autónoma o el municipio
- Artículos y folletos que se refieran a la comunidad o hayan sido impresos en ella
- Literatura gris relacionada con el municipio
- Material iconográfico: fotografías, carteles, tarjetas postales, etc.
- Material fotográfico: videográfico o sonoro
- Publicaciones electrónicas que se realicen o versen sobre la comunidad
Dentro del segundo podemos incluir toda aquella información que pueda contribuir a facilitar el quehacer cotidiano de los ciudadanos y a mejorar sus posibilidades de actuación dentro de la localidad. Según Javier García Gómez, la información que contendrían los materiales de este segundo grupo se ceñiría a la siguiente tipología:
- Información activa de captación. La que difunde la biblioteca con el objeto de que el SIL sea conocido y utilizado.
- Información de carácter administrativo. La información que generan las distintas oficinas y departamentos de ayuntamientos: ofertas públicas de empleo, normativas municipales, actividades sociales y culturales.
- Información comercial. La que difunden todos los servicios existentes en el municipio: horarios, productos, precios…de hoteles, farmacias, restaurantes, etc.
- Información educativa y cultural. La que se refiere a centros de educación, guarderías, academias, cursos, becas, cines, bibliotecas, museos y todo lo relacionado con instituciones y servicios deportivos.
ORGANIZACIÓN, GESTIÓN Y EMPLAZAMIENTO DEL SIL
La organización del servicio dependerá del personal, el espacio, el fondo y el presupuesto con los que cuenta la biblioteca para este servicio. En las bibliotecas más modestas la gestión la tendrá que realizar el responsable de información bibliográfica y referencia o en su defecto el máximo responsable de la biblioteca. Lo importante es que la persona o personas responsables tengan un amplio y profundo conocimiento de la localidad a todos los niveles y que sean capaces de establecer lazos y cooperar con los responsables de otros servicios municipales cuya función de difusores de información no usurpará, pero sí podrá complementar y centralizar y aglutinar todo ese caudal de información dando la más básica y dirigiendo a los usuarios a dichas instituciones en los casos que sea necesaria una información más específica. Los encargados de la gestión del servicio pondrán un especial interés en lo que se refiere al mantenimiento de relaciones con otras entidades informativas del municipio como las empresas, asociaciones o cualquier otro ente del que se informe o al que se informe. Será necesario hacer una evaluación permanente del servicio, para lo cual se pueden utilizar distintos instrumentos: encuestas, estadísticas, informes, etc. con el fin de conseguir una mayor eficaciay una mejor adecuación del servicio a las necesidades informativas de su comunidad.
En cuanto al emplazamiento del servicio podemos hablar de un doble emplazamiento. Una sede virtual, que sería la página WEB del SIL o de la biblioteca, y una sede física, que será mayor o menor dependiendo del tipo de biblioteca:
- En una biblioteca pública municipal modesta podemos emplazarlo en el mismo espacio del servicio de información bibliográfica y referencia.
- En una biblioteca pública municipal grande puede contar con su propio espacio, si es posible fuera de la sala de lectura, ya que dadas las nuevas funciones que la sociedad de la información demanda de él, será necesario conversar con los usuarios que acudan en busca de una determinada información.
EL SIL EN LA WEB
La creación de una página web para la biblioteca dentro de la cual se enclave el SIL será uno de los mejores instrumentos para garantizar la eficacia del servicio dentro del marco de lo que se ha dado en llamar la biblioteca digital y la sociedad de la información con la que nos hallamos inmersos. Según Javier García Gómez, habría 4 razones para justificar la creación de esta página:
- La difusión de la actividad del SIL y por extensión de la biblioteca
- La mejora de los servicios que ofrece
- La posibilidad de proporcionar a los usuarios un nuevo sistema de acceso a la información, la cultura, la educación y la investigación.
- Un nuevo modo de fomentar el uso del SIL y la biblioteca como lugares de ocio, entretenimiento y tiempo libre.
La página o sede del SIL se podría estructurar en tres grandes apartados:
- Información acerca del servicio: presentación, objetivos, personal, horario, etc.
- Acceso remoto al fichero o base de datos de recursos informativos locales que haya creado la biblioteca
- Enlaces o links que puedan ser de interés para los usuarios del servicio: páginas web de otros organismos, empresas o entes locales; bases de datos con datos de interés local, publicaciones electrónicas relacionadas con la localidad…
La página puede contar con una discrección de correo electrónico a la que los usuarios puedan dirigirse para hacer sus consultas. Este servicio puede ser más o menos sofisticado dependiendo del personal, presupuesto y recursos con los que cuente el SIL.
En cuanto a la constitución y desarrollo de la página, ésta deberá ser realizada por personal cualificado y especializado, si bien cualquier bibliotecario con una mínima preparación en la elaboración de páginas web podrá llevarla a cabo y mantenerla, ya que una de las ventajas de internet y de la web es que su creación es sencilla, las herramientas para realizarlas son de fácil manejo, y su instalación y mantenimiento no suponen un gran coste.
Una vez creada la página, ésta se convertirá en la imagen corporativa del SIL y, si queremos que sea positiva y redunde en beneficio de la biblioteca y del servicio, no solo será necesario un diseño creativo y fácil de utilizar. De nada servirá una original página web, con una buena estructuración de los contenidos, si éstos no están actualizados.
La organización bibliotecaria española tiene que ser contemplada dentro de un marco más amplio, dentro de una política nacional de información encaminada a facilitar a los usuarios el acceso a todos los recursos informáticos de los que el país disponga. Para ello, el Estado ha diseñado un organigrama donde cada unidad informativa desempeña unas funciones y cumple unos objetivos; estas unidades informativas o bibliotecas se relacionan a través de un sistema y el sistema bibliotecario, según la ISO, en su norma 5127, está formado por “la biblioteca o conjunto conectado de bibliotecas con todas sus divisiones, servicios y unidades que cooperan para servir a un área geográfica determinada en un campo temático concreto o un grupo específico de usuarios” y deben presentar una planificación, gestión y funcionamientos globales, dirigidos a cubrir unas necesidades y llevar a cabo unos objetivos.
Toda política bibliotecaria se encamina a conseguir un modelo o modelos de biblioteca deteminado, reflejo de su tiempo y dependientes de cada momento histórico. Para encontrar un precedente de una organización bibliotecaria en España hemos de retrocedernos a 1857, cuando se definieron las distintas tipologías bibliotecarias: públicas, nacional, universitarias y provinciales; en 1901 aparece el Reglamento de Bibliotecas Públicas, vigente hasta 1989. Pero el verdadero antecedente del actual sistema bibliotecario español es el Decreto de 24 de julio de 1947, donde se dan las normas para la ordenación de archivos y bibliotecas y mediante el cual se define el sistema bibliotecario franquista, basado en un organigrama muy centralizado y hermético donde el Servicio Nacional de Lectura se encargaba de la dirección.
FORMACIÓN DEL SISTEMA ESPAÑOL DE BIBLIOTECAS, SEB
El sistema bibliotecario español es fruto de una política orientada a satisfacer las necesidades informativas de todos los españoles. Se compone de un conjunto de instituciones y órganos que deben ofrecer a los ciudadanos todos los recursos informativos disponibles; para ello es fundamental la existencia de una jerarquización entre las distintas instituciones pertenecientes a dicho sistema, cada una con una función y unas características distintas, aunque siempre complementarias.
La Constitución de 1978 establece el marco jurídico del actual sistema español de bibliotecas, transformando un sistema administrativo centralizado en otro descentralizado, apoyándose en el traspaso de competencias en materia de cultura a las Comunidades Autónomas, y basándose en los artículos 148.1 y 149.1 de la CE
Este sistema significó la creación de un nuevo marco jurídico que obligó a un proceso de adecuación institucional y orgánica, tanto en el ámbito estatal como autonómico. De 1981 a 1990 tiene lugar el traspaso de la mayoría de las competencias en materia de bibliotecas, por medio de la promulgación de los distintos decretos de transferencias, así como la firma de los convenios de gestión. Podemos distinguir las siguientes etapas en este proceso:
- Promulgación de las distintas leyes bibliotecarias autonómicas
- Desarrollo reglamentaria y determinación de sus normas básicas
- Creación y consolidación de los órganos de los sistemas.
COMPOSICIÓN DEL SEB
Según esta legislación el Sistema Español de Bibliotecas se compone de las siguientes unidades:
- La Biblioteca Nacional, como cabeza teórica del sistema (incluyendo sistemas autonómicos)
- Las Bibliotecas Públicas del Estado, las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos ejercen la dirección y gestión dentro de su ámbito de actuación, aunque sigan siendo de titularidad estatal.
- Las Bibliotecas de Ministerios y organismos autónomos de la administración del Estado, excluídas las escolares
- Las Bibliotecas de las Universidades Públicas, regidas por los distintos estatutos universitarios y dependientes de su autonomía.
- Las Bibliotecas de las Reales Academias
- Redes o sistemas de bibliotecas de instituciones públicas o privadas o las bibliotecas de excepcional interés, a través de convenios con el Ministerio.
El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a través de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas es el encargado de la promoción y difusión del libro y de fomentar la cooperación bibliotecaria en colaboración con las administraciones autonómicas por medio de distintas acciones. Las Autonomías crean un modelo de sistema bibliotecario, similar al nacional, piramidal, con una biblioteca cabecera, que si bien no representa a un Estado, sus funciones sí abarcan casi todas las asumidas por la Nacional, dentro de su territorio, con unas bibliotecas públicas dependientes de las Comunidades Autónomas, y otras municipales, dependientes de los ayuntamientos; por tanto, las competencias de cada administración, estatal y autonómicas, quedan de la siguiente manera.
La administración central tiene competencias en:
- Elaboración de legislación de carácter general, sin que menoscabe con ello las propias de cada comunidad
- Legislación y gestión de las bibliotecas estatales
- Elaboración de la bibliografía nacional y la estadística nacional
- Promoción de la cooperación y coordinación en el ámbito estatal y autonómico
Las autonomías tienen competencia en:
- Gestión de las bibliotecas que no sean de titularidad estatal
- Gestión sobre el tesoro bibliográfico y documental
- Elaboración de bibliografías y estadísticas en el ámbito autonómico
- Elaboración de la legislación que le sea propia
El Sistema Bibliotecario Español adolece de una falta de planificación porque sus unidades no se articulan de manera clara y eficaz. Por este motivo es necesario dar la suficiente importancia a la cooperación entre todas las bibliotecas que lo integran utilizando sistemas informáticos compatibles y exportables.
En el desarrollo de la actividad bibliotecaria y documental, las organizaciones internacionales tienen gran importancia por su labor de fomento de profesión, por impulsar actividades esenciales para las bibliotecas y los bibliotecarios en todos los ámbitos de actuación. La creación de asociaciones y organizaciones especializadas en este campo también ha hecho posible la comunicación de ideas entre los profesionales e investigadores.
PRINCIPALES ORGANIZACIONES INTERNACIONALES
La IFLA, la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios se estableció en ocasión del 50 aniversario de la British Library Association en 1927, y actualmente es la institución internacional más importante en relación con las bibliotecas, que cuenta con 1.700 miembros institucionales. Los objetivos de la IFLA son fomentar la cooperación, la investigación y el desarrollo en todos los campos de la actividad bibliotecaria. La secretaría central de la IFLA se encuentra en La Haya y cada año organiza una Conferencia general que reúne, desde hace 75 años, a cientos de expertos de todo el mundo. La IFLA está constituída en secciones y comités, según el tipo de bibliotecas: nacionales, públicas, especializadas, etc. Loscomités existen en función de los problemas biblioteconómicos referidos a catalogación, normalización, automatización y bibliografía, o por razones geográficas en el caso de los países en vías de desarrollo. Cuenta con 1.500 miembros de más de un centenar de países y está relacionada, de una u otra forma, con las asociaciones que se interesan por el mundo de las bibliotecas y de la información científica.
Para llevar a cabo su actividad la IFLA establece una serie de programas marco. Programas marco son:
- Universal Bibliographic Control and International MARC o Control Bibliográfico Universal y MARC Internacional. Trata de unificar los catálogos y bibliografías mediante la descripción bibliográfica, el control unificado de autoridades y el desarrollo del UNIMARC como formato MARC común, así como promover la información bibliográfica a través del intercambio de datos de esta clase.
- University Availabity of Publications (UAP) o Disponibilidad Universal de Publicaciones. Persigue cubrir las necesidades de información para el mejor aprovechamiento de la existente.
- Preservation and Conservation o Preservación y Conservación. Tiende tanto a asegurar la conservación de las colecciones básicas de cada país como a desarrollar sistemas de preservación de documentos sobre formatos distintos del original por medio de las nuevas técnicas microfotográficas y electrónicas.
- Universal Dataflow and Telecommunications (UDT) o Flujo Universal de Datos y Telecomunicaciones. Se propone la superación de los obstáculos políticos, técnicos y económicos que se oponen a la comuncación directa de datos para ser consultados, almacenados o procesados allí donde sean necesarios.
- Advancement of Librarianship in the Third World (ALP) o Progreso de la Biblioteconomía en el Tercer Mundo. Tiene como fin mejorar los servicios bibliotecarios de los países en vías de desarrollo, intensificando la cooperación entre ellos mismos.
- Copyright and other Legal Matters (CLM) o Derechos de autor y otras cuestiones legales. Intenta asegurar que esté representada tanto el punto de vista de los usuarios de las bibliotecas como el de los profesionales de la información en los foros internacionales que establecen las normas y legislación sobre los derechos de autor.
- Free Access to information and Freedom of Expression (FAIFE) o Libertad de Acceso a la Información y Libertad de Expresión. Defiende y fomenta los derechos humanos básicos definidos en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Vigila el estado de la libertad intelectual en la comunidad bibliotecaria de todo el mundo, apoya el desarrollo de las normas de la IFLA y la cooperación con otras instituciones internacionales de derechos humanos y responde en nombre de la IFLA a las violaciones de los principios.
La FID International Federation for Information and Documentation, la Federación Internacional de Información y Documentación, tiene la sede de su Secretaría General en La Haya. Podemos destacar como hitos importantes de su desarrollo histórico los siguientes acontecimientos:
- El periodo como Institute International de Bibliographie de 1895 a 1914, marcado por Henri La Fontaine y Paul Otlet. Fruto de este repertorio es el Repertoire Bibliographique Universel.
- Nacimiento de la FID, Federación Internacional de Documentación, en 1938.
- En 1959 obtuvo la categoría legal como organización internacional no gubernamental.
Los objetivos de la FID son:
- Fomentar el estudio y la aplicación de la ciencia de la información, la documentación y la gestión de la información
- Ofrecer un foro para el intercambio de ideas, información y conocimiento, así como de las técnicas entre los profesionales de la documentación y de la información.
- Fomentar el desarrollo profesional de los especialistas en documentación e información
- Fomentar y proteger los intereses de los usuarios de la información.
- Fomentar la cooperación internacional en los campos de la ciencia de la información, la documentación y la gestión de la información.
En esta organización hay más de 70 miembros nacionales e internacionales y aproximadamente 300 afiliados de 90 países.
La UNESCO, la ONU creó la UNESCO en 1945 con sede en París. Su objetivo principal es contribuir al mantenimiento de la paz y la seguridad a través de la educación, la ciencia, la cultura, la comunicación y la colaboración entre las naciones. La UNESCO lleva a cabo su labor mediante programas muy diversos. Entre ellos destaca el Programa General de Información (PGI), a través del cual desarrolla proyectos relacionados con las bibliotecas, los archivos o la documentación. Las líneas generales en las que se basa el PGI son:
- Ayudar a los Estados miembros en el establecimiento de políticas nacionales de información.
- Contribuir a la salvaguardia de la memoria del mundo.
- Ser punto focal para la creación y fortalecimiento de sistemas bibliotecarios y documentales en los Estados miembros.
- Asistir a los Estados miembros en la concienciación del valor de los documentos públicos como un recurso estratégico para la administración pública, mediante el programa RAMP
- Desarrollar y distribuir software como el CDS/ISIS
ORGANIZACIONES DE ÁMBITO EUROPEO
Telemática para Bibliotecas, forma parte del Programa Aplicaciones Telemáticas dependientes de la Dirección General XIII de la Comisión Europea. Este programa ha permitido que bibliotecas de distintos países europeos participen de manera estable en proyectos de cooperación y de desarrollo tecnológico.
LIBER, el objetivo principal es ayudar a las bibliotecas europeas de investigación, nacionales y universitarias, para crear una red funcional más allá de las fronteras nacionales. Sus líneas de trabajo son: acceso al documento, desarrollo de las colecciones, conservación y administración y dirección de bibliotecas.
OTRAS ORGANIZACIONES INTERNACIONALES RELACIONADAS CON LAS BIBLIOTECAS
ISO (International Standard Organization), es la organización internacional encargada de establecer normas sobre procedimientos, aparatos, etc. de la actividad humana y entre ellos se encuentra todo lo relacionado con la documentación y las bibliotecas. En España, la institución con competencias similares es la AENOR (Agencia Española de Normalización y Certificación)
Es imposible separar mentalmente la idea de biblioteca y la de edificio; la propia palabra bibliotheke significa “depósito de libros”, o sea edificio. En realidad la biblioteca es un lugar de encuentro, de reunión del usuario con la información y el edificio que la acoge debe facilitar esta interacción, porque está íntimamente relacionada con la función bibliotecaria. En siglos anteriores las bibliotecas se ubicaban en enormes edificios compactos en los que se instalaban grandes salas de lectura y unos enormes depósitos de libros, espacios estancos, dedicados a una única función. Actualmente se busca un edificio funcional, donde cualquier parte pueda desempeñar distintas funciones, pero que a la vez resulte atractivo y dignifique a la institución que acoge. La realidad es que el bibliotecario no suele elegir el lugar donde se ubica su biblioteca: éste le viene impuesto externamente, atendiendo a intereses económicos, políticos o sociales, y éste puede instalarse en: un edificio de nueva planta o un edificio rehabilitado y adaptado.
PLANIFICACIÓN DE UN EDIFICIO BIBLIOTECARIO
En primer lugar es importante conseguir que el edificio sea autónomo, aunque en el caso de las bibliotecas pequeñas no siempre es posible. Este debe ser de planta única ya que, además de permitir un aprovechamiento del espacio al no necesitarse escaleras ni ascensores, el coste de mantenimiento de un edificio horizontal es menor que el de uno vertical.
Su situación y orientación es muy importante; la Biblioteca debe estar situada en un punto céntrico de la localidad para que no se entienda como un ente aislado sino como una institución imbricada en la sociedad a la que sirve. Debe ser por tanto de fácil acceso y estar bien comunicada para que el usuario que acuda a ella no encuentre problemas de transporte; además se deben eliminar todas las barreras arquitectónicas.
El arquitecto Faulkner-Brown diseñador de muchas bibliotecas, formuló 10 mandamientos lo suficientemente generales para que cualquier biblioteca pueda adaptarlos a sus necesidades, y que todos los expertos creen de máxima importancia para cualquier edificio bibliotecarios; estos son:
* Flexibilidad, su estructura, instalación y sus servicios deben ser fácilmente adaptables.
* Compactibilidad, facilita la circulación de los usuarios, del personal y de los libros porque se entiende el edificio como un conjunto formado por distintas partes.
* Accesibilidad, desde el exterio al interior y, una vez dentro, a todos los servicios bibliotecarios.
* Extensibilidad, debe ser posible su crecimiento futuro al menor coste posible.
* Variedad, tanto en colección como en servicios
* Organización, para que todo usuario encuentre lo que necesita.
* Confortabilidad, para atraer y retener a sus usuarios; el confort debe ser visual, acústico, físico y psicológico.
* Constancia en el medio ambiente, necesario para proporcionar un adecuado ambiente de trabajo, estudio y consulta.
* Seguridad, tanto para el usuario como para los fondos
* Economía, debe mantenerse y renovarse con el mínimo coste.
Para Carrión Gutiez los principios de flexibilidad y extensibilidad son los más importantes; a ellos le añade otro no pronunciado por Faulkner-Brownm el principio de correlación, que significa la equitativa distribución del espacio, atendiendo a la importancia y a las necesidades de cada servicio o sección.
El principio de flexibilidad es básico porque la biblioteca debe ser capaz de adaptarse a los cambios que se están produciendo por la incorporación de las Nuevas Tecnologías de la Información y de las nuevas ideas bibliotecarias. La importancia que tiene el edificio se refleja en los estudios efectuados por la IFLA a través de sus cuatro reuniones, en 1971, 1973, 1977 y 1980, en las que se analizaron los edificios bibliotecarios así como en las Recomendaciones de REBIUN sobre los edificios de las Bibliotecas Universitarias y en las directrices de la IFLA/UNESCO para el desarrollo de los servicios de las bibliotecas públicas. Las normas generales para las bibliotecas públicas es que antes de planificar cómo debe ser nuestra biblioteca tengamos presente varios elementos:
* La función que debe desempeñar, dentro de la comunidad; no será igual el diseño de una pública que el de una especializada, porque su función social será distinta.
* El espacio disponible, nos va a condicionar de manera notable porque permitirá, por ejemplo, organizar nuestros fondos en libre acceso o nos obligará a ubicarlos con una ordenación menos aperturista.
* Los servicios que deben ofertarse, una biblioteca especializada no debe destinar mucho espacio al almacenamiento de la colección porque su función no es la conservación, en cambio debe contar con un servicio de Información y Referencia muy especializado.
El primer paso de cualquier planificación es la preparación, por parte del bibliotecario, de un informe en el que se debe fundamental la construcción o la remodelación de la biblioteca. Una vez reconocida la necesidad de realizar este proyecto, se empiezan a diseñar las nuevas instalaciones. Es entonces cuando entra en juego el arquitecto aportando las soluciones técnicas a las necesidades que el bibliotecario ha identificado. Para alcanzar un diseño óptimo es fundamental que el entendimiento y la cooperación entre los profesionales sea total. La importancia del diseño radica en la identificación de unas necesidades y en la especificación de las soluciones técnicas por ello es fundamental que éste sea muy detallado y preciso. En él se debe especificar entre otros:
* Instalaciones físicas, con la organizació de los espacios interiores.
* Instalaciones eléctricas y cableado informático, especificando los distintos puntos de conexión.
* Seguridad del edificio; antihurto, contra incendios…
* Sistema de calefacción y refrigeración
* Mobiliario
* Sistemas de iluminación
* Señalizaciones
ORGANIZACIÓN DE LOS ESPACIOS INTERIORES
DISTRIBUCIÓN:
* Atendiendo a los usuarios, es acertado que en bibliotecas públicas porque son las únicas que reciben usuarios con necesidades muy distintas, como los niños, adultos y ancianos, aunque la IFLA recomienda que la separación de los niños y adultos no sea radical. Las bibliotecas especializadas tienen unos usuarios con características homogéneas y en las universitarias, sus usuarios, a pesar de pertenecer a distinta tipología no requieren espacios diferenciados.
* Atendiendo a las funciones, aquí se distinguen tres áreas claramente diferenciadas; la primera será ocupada por los servicios que demandan mayor tráfico de usuarios y que, generan mayor ruido ambiental, por esto recibe el nombre de “zona ruidosa” o “caliente”, en ella incluimos la recepción, préstamo, servicio de reprografía, información y referencia. La segunda zona será ocupada por el servicio de consulta general y hemeroteca; ésta ya no genera un nivel elevado de ruido, es una zona intermedia. La tercera zona, la “fría”, será la más aislada y en ella se ubicará la sala de lectura y las salas de investigadores, entre otras.
* Atendiendo a los servicios, se debe diferenciar una zona dedicada a los trabajos internos, donde distinguiremos los espacios técnicos, administrativos y directivos y otra zona pública, con los servicios bibliotecarios, las salas de extensión cultural, de trabajo en grupo y las zonas de comunicación.
Ninguna biblioteca debe basarse exclusivamente en un único criterio para distribuir sus espacios. El bibliotecario debe conjugarlos todos teniendo en cuenta su fondo, sobre todo el tipo de ordenación, si va a ser de libre acceso o en depósito, los metros disponibles, qué servicios son los que se requieren y cuáles necesitan mayor superficie. Se precisa por tanto una planificación espacial.
ÁREA DE ACCESO:
Será la primera visión de la biblioteca que recibe el usuario por lo que debe tener un diseño atractivo y atrayente. Es en ella donde el usuario va a recibir las primeras informaciones que necesita para saber utilizarla y debemos proporcionarle ya los elementos necesarios para realizar una visita y una estancia autónoma. Es importante que se instale un plano de la biblioteca donde se indiquen todos los servicios, así como las zonas de comunicación, aseos,…en fin, toda la información que necesite el usuario para conocer el recinto. También debemos proporcionarle información al usuario sobre la colección y los servicios a través de guías, trípticos, boletines de novedades…esta zona debe contar con los siguientes elementos:
* Mostrador de información general donde se oriente al usuario
* Taquillas y guardarropas
* Aseos, teléfonos
* Máquinas expendedoras de comidas y bebidas
* Zona de descanso, con sillones cómodos y mesas bajas donde se pueda conversar relajadamente.
* Un área de exposiciones y de extensión cultural si estamos hablando de una biblioteca pública.
Toda esta zona debe encontrarse excluída del control antihurto.
ÁREA DE SERVICIOS BIBLIOTECARIOS
Al contrario que la zona de acceso, este área debe estar bajo el control del sistema antihurto en el caso de que lo posea. La estructura de las biblioteca marcará la distribución de sus servicios; hay recintos que permiten la instalación de un mostrador de control único que controle todas las salidas y entradas, así como las operaciones de préstamos y devoluciones; otros, en cambio, deben dividir el área en diversos espacios, controlados por distintos mostradores. Los servicios bibliotecarios deben ubicarse teniendo en cuenta sus características; la zona infantil se instalará alejada de la sala de lectura para que la actividad propia de los niños no moleste a los demás usuarios; la zona de consulta general estará cerca de la entrada; ya que su tráfico será constante.
* Área de información general y préstamo, si el espacio lo permite es aconsejable que ambos servicios estén separados pero generalmente no es así y comparten un único mostrador. Esste debe ubicarse cerca del sistema antihurto, del depósito, de los catálogos manuales, si aún los hubiese, y de los OPAC, que deben poder utilizarse por una o dos personas de forma simultánea.
* Área de consulta general, debe instalarse cerca de la entrada porque es una zona con mucho tránsito y éste puede llegar a molestar a los demás usuarios.
* Área infantil, se situará alejada de las zonas que requieran más tranquilidad; debe ser alegre, luminosa y con un mobiliario adpatado a estas edades. Si la biblioteca tiene sus fondos en libre acceso no se debe prescindir aquí de él; los niños pueden ser introducidos en el conocimiento de la clasificación decimal a través de señalizaciones adecuadas a su nivel de comprensión.
* Servicio de información bibliográfica, referencia y préstamo interbibliotecario, esta área puede integrarse dentro de la zona de información general si no se dispone de suficiente espacio, pero es variable. Debe existir un mostrador de información donde el personal referencista atenderá al usuario de sus necesidades informativas. Hay que instalar ordenadores para la consulta del OPAC, de bases de datos e Internet.
* Salas de lectura, su orientación es muy importante porque la luz incidirá de manera distinta según de donde proceda; es recomendable que provenga del sur, pero evitando que los rayos incidan directamente sobre los usuarios para no causar problemas oculares. De su tamaño dependerá muchas veces la organización de sus fondos. Es aconsejable separar físicamente los distintos tipos de documento, por ello las publicaciones periódicas dispondrán de un espacio propio.
* Área de depósito, toda biblioteca tiene una parte de su colección ubicada en un depósito, y éste puede dividirse atendiendo a las características de los fondos que acoge. Es importante saber qué tipo de estanterías vamos a utilizar para decidir su ubicación dentro del edificio. Hay que tener en cuenta el peso que puede sostener el suelo.
* Salas especiales, en las bibliotecas de nueva creación se está dando mucha importancia a este tipo de salas destinadas a actividades especiales por la introducción de documentos en nuevos formatos y por la incorporación de las Nuevas Tecnologías de la Información, así como la aplicación de nuevos métodos de estudio y de trabajo. Estas salas son:
- Aulas de trabajo en grupo, los carrels, donde los usuarios pueden trabajar sin tener que preocuparse por molestar a otros usuarios,
- Cubículos de investigador, en los que éstos pueden conectar su ordenador y dejar sus materiales para días sucesivos, tras efectuar la pertinente reserva.
- Sala específica destinada a la consulta de materiales que no sólo no pueden salir en préstamo, sino que deben ser consultados bajo supervisión, como las tesis, manuscritos, libros obtenidos por préstamo interbibliotecario, etc.
- Sala de reprografía, puede disponer de un lugar dedicada a ella con el fin de que el ruido de las máquinas no moleste a los usuarios.
- Sala de audiovisuales, donde se pueden visionar diapositivas, microfilm o cualquier material audiovisual.
- Aula de formación de usuarios, es necesario que la biblioteca lleve a cabo actividades formativas para que sus usuarios la conozcan y se familiaricen con sus servicios.
CONEXIÓN DE LAS DISTINTAS ÁREAS
Es necesario que las tres áreas estén adecuadamente relacionadas de manera horizontal si el edificio es de una sola planta, o vertical y horizontal, si se dispone de varias plantas. Para ello pueden instalarse distintos sistemas que ayuden a conectar el depósito con todos los servicios bibliotecarios, o, al menos, con el préstamo, pero también que permita a los usuarios desplazarse por el edificio.
* Conexión con los documentos,
- Sistema de montacargas, es el más utilizado en edificios de varias plantas porque requiere poco espacio y su instalación es sencilla y relativamente barata.
- Sistema de cintas transportadoras, tiene la ventaja, respecto al montacargas, de poder moverse de manera vertical y horizontal.
INFRAESTRUCTURA TÉCNICA
Además de planificar la distribución de los servicio bibliotecarios, es preciso crear un espacio cómodo, adecuado para que el usuario se relacione con la información; para ello es fundamental la iluminación, la ventilación, la informática y la seguridad.
* La iluminación, no sólo va a permitir que el usuario pueda leer sin problemas los documentos sino que también va a ayudar a crear distintos ambientes. Una cuestión que hay que plantear es la relacion luz natural/luz artificial; el empleo de la luz natural es difícil porque no es constante y a determinadas horas causa reflejos, sombras y ángulos desagradables para la lectura. En cambio la luz artificial se adecúa más a las necesidades de los usuarios, pero crea un ambiente menos natural. El perjuicio que causa la luz, sobre todo la ultravioleta, en una biblioteca, afecta tanto a los usuarios como a los documentos. Debe haber una iluminación general, sobre unos 500-700 lux, aunque en mucho casos es necesario utilizar luces indirectas pero sin causar reflejos indeseados en las mesas de lectura. En el depósito es necesario proteger a los documentos de la luz natural directa porque puede provocar que el papel se decolore y se vuelva quebradizo.
* La ventilación, es un aspecto importante tanto para el usuario y el personal como para los documentos. Si tenemos en cuenta los documentos es necesario que el aire se renueve constantemente con el fin de evitar la acumulación de polvo y otras partículas microscópicas. La humedad también debe ser vigilada y mantenerse entre el 45-55%.
* La temperatura, debe ser constante, los cambios son perjudiciales para los documentos y para el hombre. Para el usuario y el personal es necesaria una regulación de la temperatura a través de sistemas de climatización, basados en sistemas electrónicos o de agua. Debemos tener presente las especificaciones que marca la normativa vigente sobre seguridad e higiene en el trabajo; en general se recomienda que la temperatura sea constante, entre 18-21ºC.
* La insonorización, hay que emplear materiales que propicien la insonorización del edificio, como ventanas dobles, doble tabique, etc. Además, hay que tener presente el ruido que se produce dentro de la biblioteca, propio de su uso, para mitigarlo es recomendable instalar suelos adecuados, como paneles aislantes, moquetas que atenúen las pisadas y sillas y mesas con patas protegidas.
* Cableado eléctrico e informático, hoy en día es muy importnate tener en cuenta este aspecto, porque las Nuevas Tecnologías de la Información se basan en la Informática y en las comunicaciones y hace falta un cableado informático, preferentemente de fibra óptica y un cableado eléctrico que la sustente. Su actualización debe ser posible en cualquier momento.
MOBILIARIO
Es un elemento esencial en toda biblioteca porque además de facilitar que la colección se conserve en las mejores condiciones, permite que el usuario y el personal se sientan cómodos allí. Es importante tener en cuetnta el aspecto estético ya que el usuario debe recibir una buena imagen de la biblioteca y para ello hay que tener presente los colores elegidos. La calidad es otro aspecto muy importante, porque el mobiliario va a sufrir mucho con el uso, debe ser resistente y sólido. Hay que evitar que las superficies sean brillantes; es preferible utilizar acabados mates, porque son más adecuados para la vista. El mobiliario más importante en la biblioteca son: las estanterías, los mostradores y las sillas y mesas.
* Las estanterías, además de servir para colocar documentos, van a permitir crear distintos ambientes, según como las ubiquemos y distribuyamos; su colocación debe orientarse para definir los distintos servicios y crear espacios cómodos y relajados para el usuario. Su altura dependerá de disintas circunstancias, como su ubicación y destinatarios. Para la zona infantil se recomienda estanterías que no superen los 1,50 m de altura; también se recomienda esta altura, o como máximo 1,75 m. para las estatenterías, colocadas aisladamente con el fin de no causar una sensación de agobio visual, por ello es también importante el número de baldas, que será de 4 o 5 para facilitar un aspecto diáfano. Si van a estar adosadas a la pared pueden llegar hasta 1,90-2 m de altura. En los depósitos pueden utilizarse estanterías altas, siempre y cuando no excedan de una altura lógica, como unos 2,00-2,20 m y con 6 baldas como máximo; es necesario recordar que los pasillos entre las estanterías son muy importantes, deben tener una anchura suficiente, al menos 1 m. para permitir que la circulación de los usuarios y el personal sea fluida. Con su utilización se eliminan los pasillos, con lo que el ahorro de espacio es considerable, sin embargo su instalación no siempre es posible porque concentra en un espacio pequeño mucho peso, y también obliga a controlar la ventilación de los fondos de manera constante. Su profundidad puede variar dependiendo del tipo de libro que acojan; los libros de estudio pueden necesitar unos 25 cm pero los de ficción suelen requerir algo menos, unos 20 cm. Su anchura también varía. Hoy día las estanterías que más se utilizan son las metálicas, en detrimento de las de madera y está ganando también el uso de los modulares porque son más económicas y más flexibles. Los materiales especiales disponen de estanterías adaptadas , las publicaciones periódicas son expuestas en estanterías inclinadas en las que se coloca el último número recibido y detrás se van guardando los anteriores. Los mapas cartográficos se guardan en armarios con cajones, y los libros antiguos en vitrinas o armarios cerrados. Los discos y cintas de video son expuestos en estanterías diseñadas para ellos y los libros antiguos en vitrinas.
* Mostradores,pueden ser de circulación o control, y de informaciónm según su contenido. En ellos el personal va a pasar gran parte de su jornada por lo que deben ser diseñados pensando sobre todo en su comodidad y en su ergonomía, pero a la vez deben ser atractivos y cómodos para el usuario. Por el exterior debe ser liso pero por dentro debe poseer cajones, puertas y estantes para facilitar el trabajo y lo suficientemente ancho para acoger al personal. Mostrador de circulación, suele instalarse cerca de la entrada porque en él se llevan las operaciones de préstamo, por lo que se colocará próximo al sistema antihurto, si la biblioteca dispone de él. Su altura será importante y se recomienda 1 m., porque el usuario no necesita sentarse, pero el personal sí. Los mostradores de información, tienen una función distinta y deben por tanto adecuarse a ella. Aquí es normal que los usuarios se sienten y que el bibliotecario necesite enseñarles documentación, por tanto su altura será de unos 75 cm y más ancho que los de circulación para poder consultar cómodamente los materiales de referencia. Los mostradores pueden ser compactos o modulares pero siempre móviles a fin de permitir futuras reestructuraciones o ampliaciones.
* Mesas y sillas, son un elemento tan necesario como los anteriores porque conforman los puestos de lectura y de consulta, y tienen que ayudar a alcanzar el máximo confort en el estudio y en la consulta de los fondos. Las mesas deben ubicarse en la zona de servicios públicos y en las áreas de trabajo interno; en la sala de lectura y consulta se colocarán mesas colectivas de doble vertiente, pero es recomendable evitar distribuirlas en largas filas dando la sensación de impersonalidad y colectividad, es mejor que las mesas acojan entre 4-6 personas, porque se fomentan las relaciones interpersonales. En la sección infantil las mesas deben adaptarse a las disintas edades y pueden ser de colores alegres que ayuden a crear ambientes agradables, dinámicos y estimulantes. Se recomienda que su peso impida que se muevan con facilidad porque muchos niños se suben a ellas o las empujan. En el servicio de información bibliográfica y referencia los puestos de consulta deben ser individuales para permitir la concentración. Las sillas deben ser cómodas, con un tapizado resistente tanto a las manchas como a los golpes; en la zona pública no deben tener ruedas pero las utilizadas por el personal sí porque facilitan los movimientos, por ejemplo, dentro de los mostradores.
* Puestos de consulta de ordenador, conjunto formado por mesas y sillas destinadas exclusivamente a la utilización de las bases de datos, de los OPAC, de Internet, en fin, a la utilización del ordenador como instrumento de consulta. Ambas, mesas y sillas, deben reunir unas características especiales para que el usuario realice su consulta de manera cómoda y confortable, pero también apropiada para su salud. Las mesas tienen que ser de color claro y de acabado mate para evitar reflejos molestos. Su tamaño debe ser el necesario para acoger el equipo informático, monitor, ratón y teclado, así como el material de escritorio que el usuario precise para tomar notas, aunque existen mesas en el mercado con un tablero extraíble en el que se coloca el teclado, ganando así espacio. Las sillas deben tener apoyo lumbar pero en cambio se tienen que evitar los reposabrazos, porque impiden una adecuada utilización del teclado. El monitor tiene que configurarse con colores mate y con protector de pantalla, además de ser regulable en orientación e inclinación.
* Otro equipamiento específicamente bibliotecario, se pueden incluir elementos menores pero útiles para la biblioteca:
- Carros, necesarios para el transporte de los documentos y su ubicación en las salas de libre acceso es imprescindible para que los usuarios coloquen en ellos los libros que consultan. Pueden ser metálicos o de madera, pero resistentes, silenciosos y seguros.
- Escaleras, sobre todo para el depósito, de distintos tamaños y alturas, así como portátiles (de mano).
- Ficheros, de metal o de madera pero siempre modulares. Hoy con la automatización cada vez se usan menos.
- Sistemas antihurto, deben utilizarse en las bibliotecas donde se dispone el fondo en libre acceso.
- Sillones y sofá, los sillones son muy apropiados para las áreas de consulta general, donde los usuarios utilizan durante largo tiempo la prensa diaria y las revistas de interés general.
- Mobiliario de oficina, aquí podemos englobar archivadores, taquillas, ficheros, papeleras, etc.
El edificio ha ido adaptándose a los cambios que ha experimentado las bibliotecas y sus servicios y actualmente está sufriendo grandes modificaciones que se reflejan sobre todo en los nuevos edificios bibliotecarios. El futuro del edificio bibliotecario pasa por definir cuáles serán sus nuevos servicios y cuáles deben priorizarse adelantándose a los cambios que se están produciendo; como dice Ranganathan en su 5º ley “la biblioteca es un organismo en crecimiento”
Una de las principales finalidades de la bibliotecas públicas es la de garantizar el ejercicio del derecho a la informacion, la cultura y la lectura. En este sentido, las hemerotecas son uno de los puntuales a la hora de garantizar este derecho, ya que en ellas se encuentra la prensa diaria. La hemeroteca es también importante a la hora de garantizar la igualdad de oportunidades en el acceso a la información, porque en ella se recogen todos los boletines oficiales, locales, regionales, nacionales o comunitarios en los cuales todos los ciudadanos pueden encontrar información sobre aspectos que les afectan o interesan como normativas, becas, oposiciones, subastas, etc. No podemos olvidar el primer párrafo del Manifiesto de la UNESCO sobre la Biblioteca Pública (1994):
“La libertad, la prosperidad y el desarrollo de la sociedad y de los individuos son valores humanos fundamentales. Éstos solo podrán alcanzarse mediante la capacidad de los ciudadanos bien informados para ejercer sus derechos democráticos y desempeñar un papel activo en la sociedad. La participación constructiva y la consolidación de la democracia dependen tanto de una adecuación satisfactoria como de un acceso libre y sin límites al conocimiento, el pensamiento, la cultura y la información”.
Etimológicamente el concepto de hemeroteca deriva de los términos griegos hemeré (día) y theke (caja, depósito). En sentido estricto sería “biblioteca de días” y no biblioteca de periódicos; en realidad se refiere al local donde se guardan y coleccionan periódicos, diarios y revistas. Este término fue propuesto por Henri Matin, conservador de la Biblioteca del Arsenal de París, en el Congreso Internacional de Bibliotecas celebrado en París en 1900. El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española la define como “una biblioteca donde principalmente se guardan y sirven diarios y otras publicaciones periódicas”. Martínez de Sousa, en su diccionario de Bibliología añade la de “depósito o sección de una biblioteca donde se conservan y sirven al público las publicaciones periódicas de una biblioteca”.
La historia de las hemerotecas está ligada a la aparición de las publicaciones periódicas. Aunque ya en el siglo XIII nacen los “avisos” o “noticias a mano” y en el XVI estos avisos se hacen impresos y aparecen las “hojas volantes”, no será hasta el siglo XVII cuando nazcan con carácter semanal en Europa las llamadas “Gacetas”, que contenían información de política exterior. Las primeras nacen en Francia. Después aparecerán las “Hojas periódicas” semanales o quincenales con una información miscelánea, y los “Mercurios”, que surgen en Inglaterra con información satírica y política.
Será en el siglo XIX cuando surjan los periódicos ilustrados y las revistas especializadas con las características de los actuales. Si bien habrá que esperar a comienzos del siglo XX para que aparezcan las hemerotecas con carácter independiente. Así, en 1918 surgirá en nuestro país la Hemeroteca Municipal de Madrid.
En la actualidad podemos hacer una doble clasificación:
* Las hemerotecas o coleccciones hemerográficas en bibliotecas y otras instituciones documentales.
* Las hemerotecas no vinculadas a otras instituciones de carácter documental.
Por sus fondos y usuarios las podemos dividir en: hemerotecas generales, públicas y especializadas.
Desde el punto de vista de la cobertura geográfica de sus fondos, en: nacionales, regionales o locales.
Podriamos agrupar en tres las principales funciones de la hemeroteca pública. Éstas serían:
Información, en las hemerotecas encontramos la prensa diaria, impresa o digital; internacional, nacional, regional o local, que permite al ciudadano estar informado sobre las cuestiones de actualidad que le atañen directa o indirectamente. También se pueden encontra revistas generales y especializadas que le permitirán informarse sobre temas más puntuales, así como publicaciones oficiales en las que se encuentra una información más práctica que le ayudará a desenvolverse como ciudadano de un país. Otra información que se puede encontrar es la del pasado más o menos reciente de su localidad, provincia, pais, etc. que les será muy útil a aquellos ciudadanos que les interese llevar a cabo algún tipo de investigación histórica.
Formación, a pesar de que la calidad de la prensa de nuestros días deja bastante que desear, no podemos negar que siempre es mejor informarse por la prensa y no sólo y exclusivamente por la TV. Todavía más importante es tener acceso a una prensa plural, de forma que el individuo pueda comparar y elegir libremente aquella que más le satisfaga.
Diversión, en el siglo XX comenzó y continúa en el XXI, una especialización y diversificación de la prensa y un aumento en el tiempo de ocio de los ciudadanos. Este tiempo de ocio puede llenarse en parte con la lectura de la prensa diaria, revistas generales u otras más especializadas que tratan aquellos temas con los que nos gusta llenar nuestro tiempo libre: jardinería, automóviles, cine, música, etc. En este sentido la hemeroteca se convierte en un lugar de ocio, ya que es el sitio que nos puede ofrecer la oferta más variada y gratuita a la hora de acceder a este tipo de publicaciones con las que llenamos parte de nuestro tiempo libre. La hemeroteca será en ocasiones, un lugar de diversión y entretenimiento y no solo de formación e información.
FONDOS
Se pueden encontrar en un doble formato: impreso o electrónico. Una cosa es la hemeroteca tradicional con sus estantes llenos de revistas y periódicos, y otra la virtual, para la que basta un simple ordenador con acceso a Internet. Tanto en un formato como en otro podemos hacer una triple división de los fondos de las hemerotecas de las bibliotecas públicas: prensa diaria, internacional, nacional, regional y local ; revistas de información general y especializada sobre: actualidad, ocio y tiempo libre, pensamiento y cultura, literatura y libros, filosofía, religión, ciencias sociales, humanidades, ciencia y tecnología, educación, cine, música y artes escénicas… ; publicaciones oficiales comunitarias, nacionales, regionales, provinciales. Además de estos tres tipos de fondos encontramos también distintas bases de datos en línea o CD-ROM. En cuanto a la colocación de los fondos impresos se coloca en la sala la prensa diaria y en algunos casos la de la última semana. Los números anteriores se solicitan al bibliotecario. Tanto la prensa diaria como las revistas están en acceso libre. Los números de años anteriores se guardan en el depósito. Normalmente estos fondos no se prestan, se pueden fotocopiar si son impresos o grabar en pen drive o imprimir si son electrónicos. Lo mismo ocurre con las publicaciones oficiales. Estos fondos se suelen adquirir mediante compra directa o suscripción o bien a través de donaciones o canje. También encontramos una mínima colección de referencia formada por diccionarios de distintas lenguas, anuarios estadísticos, memorias…y otras publicaciones seriadas. Habrá uno o varios terminales con acceso al catálogo general de la Biblioteca donde se incluyen también este tipo de publicaciones.
SERVICIOS
Consulta en sala, ya que estas publicaciones no suelen prestarse a domicilio, la hemeroteca ha de contar con una amplia y cómoda sala de consulta, normalmente dividida en dos espacios; uno más informal con sillones cómodos y mesitas bajas para la consulta de la prensa diaria y otro con mesas o pupitres para aquellos usuarios que necesiten tomar notas o realizar otro tipo de trabajo con estas publicaciones.
Reprografía, la hemeroteca suele contar con una o más fotocopiadoras, normalmente en régimen de autoservicio, donde los usuarios pueden fotocopiar aquellos artículos o partes de publicaciones que les interesen. En el caso de las publicaciones electrónicas es posible que la hemeroteca cuente con aun impresora para imprimirlos
Préstamo interbibliotecario, si bien como hemos dicho estas publicaciones no se prestan, sí puede existir este servicio, que es aquel que permite solicitar documentos a otras bibliotecas en España o fuera y enviar los documentos que no sean solicitados de nuestro propio fondo. Estos documentos suelen enviarse fotocopiados o en formato digital a través del correo electrónico.
Información bibliográfica y referencia, el personal de la hemeroteca asesorará a los usuarios en lo que se refiere al funcionamiento y normativa de la misma, consulta de catálogos automatizados o bases de datos…resolverá también otras consultas más especializadas para lo cual el bibliotecario tendrá que recurrir a las bases de datos, los catálogos de revistas, repertorios, obras de referencia, boletines de sumario, bibliografías de publicaciones periódicas, vaciados sistemáticos selectivos de publicaciones periódicas que la biblioteca pueda adquirir o realizar ella misma.
PERSONAL Y USUARIOS
Tal vez la hemeroteca sea la sección de la biblioteca pública que cuente con una tipología más heterogénea de usuarios. A ella acuden diariamente muchos jubilados que, además de leer la prensa, encuentran en ella un lugar de esparcimiento y socialización. Otros visitantes son los opositores que acuden para consultar las publicaciones oficiales en las que aparecen los concursos y oposiciones de la administración nacional, autonómica o local. Los estudiantes suelen abarrotar las salas de lectura de la biblioteca, visitan de forma esporádica la hemeroteca en sus ratos de descanso que aprovechan para leer la prensa diaria y algunas revistas generales o especializadas. Además de estos usuarios suelen acudir también parados para consultar las ofertas de empleo de la prensa diaria y los boletines oficiales. Si estos son los usuarios reales habría también otros usuarios virtuales que son los que acuden a la página web de la hemeroteca a través de Internet desde sus casas, puestos de trabajo o desde los terminales de la propia biblioteca. Para atender a esta tipología de usuarios es necesario un personal ampliamente cualificado para seleccionar, organizar y difundir toda esta información que ofrece la hemeroteca, pero sobre todo, con una serie de cualidades personales que le permitan tratar con un público tan variado.
La hemeroteca es la única sección de la biblioteca pública por la que pasan con mayor o menor frecuencia, todos los usuarios de la misma. Es una de las secciones con un carácter socializador, ya que tiene un amplio componente de ocio y diversión, no solo de información y formación. Los usuarios que por un motivo u otro acuden a la hemeroteca no tienen la sensación de ir a trabajar, a realizar un gran esfuerzo, sino todo lo contrario, suelen acudir con una actitud lúdica y de esparcimiento. La biblioteca tiene que ser consciente de esto y saber aprovechar estas especiales circunstancias como una forma de atraer nuevos usuarios a su sede, ya sea real o virtual, y mantenerlos. La hemeroteca puede convertirse en uno de los mejores instrumentos del marketing y las relaciones públicas de la biblioteca.
Agenda de actividades, recomendaciones y novedades de catálogo del Centro de Recursos y Biblioteca de la Agregaduría de Educación de la Embajada de España en Eslovaquia
“La lectura y la escritura han sido sacudidas por la cultura digital. Esto determina la necesidad de cambiar la perspectiva y reorientar en consecuencia la misión y las funciones de las bibliotecas.”
"Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca: llegar allí es tu destino. Mas no hagas con prisas tu camino; mejor será que dure muchos años, y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla, rico de cuanto habrás ganado en el camino. "
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